La hoja de psicodrama nº 66

Resumen

Delimitando el lugar de la psicoterapia en la investigación, este trabajo se enmarca en la crítica a los “Tratamientos Empíricamente Validados” (TEV) y la llamada investigación “basada en la evidencia” (Rodríguez Morejón, 2004), en defensa de los métodos cualitativos y las psicoterapias que no se someten rígidamente al método científico-experimental (como la TCC) y, no obstante, merecen el mismo reconocimiento cuando se validan con otras metodologías. Se hace mención de variables en el proceso psicoterapéutico no susceptibles de operativización y que se considera contribuyen con peso específico a los resultados (factores comunes). Se ilustra la administración del protocolo utilizado en la investigación sobre Psicoterapias (Sección de Psicología Clínica del COP-Galicia), focalizando variables que se revelan como indicadores de éxito o, al menos, de satisfacción y percepción de cambio por parte de los pacientes. Se aportan datos sobre grupos de Psicodrama (2010- 2013) con pacientes de Trauma Complejo y Disociación como muestra de lo argumentado, comentando cuestiones específicas sobre la dinámica y el tratamiento de esta patología con el método psicodramático integrado con otros enfoques: terapia narrativa, sensoriomotriz y EMDR.

Psicodrama y Trauma: Investigación sobre el tratamiento

Colaboradores:
Anabel González Vázquez (PSQ CHUAC),
Rosa Rey Pousada (PSC CHUAC), José
Eduardo Rodríguez Otero (PIR CHUAC,
PSC Agarimo Pontevedra, metodólogo),
María Calvo Leira (TO CHUAC), Alejandra
Ramallo Machín (PSC, becaria), Sabela
Bermúdez Míguez (PIR CHUAC), Lucía
Pérez Ramírez (MIR PSQ CHUAC), Ana
Lucía Lago Pérez (Alumna Practicum PSC
USC), Belén Vázauez Rodríguez (Alumna
Practicum PSC USC), Mercedes Fernández
Cabana (PIR CHOU), Lucía Rodríguez
Lago (Alumna Doctorado PSC USC), Ana
González García (PSC, Alumna Psicodrama
ESG), José Manuel Valiño Olveira (PSC,
Alumno Psicodrama ESG), Lucía Val Peón
(DUE-SM CHUAC, Alumna Psicodrama
ITGP-G), Mar Córdoba Gamallo (PSC,
Alumna Psicodrama ITGP-G), Oscar
Bellido Pastrana (EIR CHUAC), Marcial
García Corral (Alumno Practicum PSC
UNED), Beatriz Serván Rendón (MIR PSQ
HC San Carlos Madrid), Clarisa Couceiro
Sánchez (PSC, Alumna Psicodrama ESG),
Cristina Fondo Rodríguez (PSC, Alumna
Psicodrama ESG), Laura Fariña Pagés (PSC
Centro ALÉN Coruña, Alumna Psicodrama
ITGP-G), Lorena Fernández Mosquera
(PSC Hospital Quirón Coruña, Alumna
Psicodrama ITGP-G), María Fraga Míguez
(PSC Fundación AIGLÉ Coruña, Alumna
Psicodrama ITGP-G), Eva Rodríguez López
(PSC, Alumna Máster Psicopatología UAB).

I. INTRODUCCIÓN: PSICOTERAPIA E INVESTIGACIÓN


En Filgueira Bouza y cols. (2009), pretendimos la identificación de los marcos teóricos en los que se insertan las prácticas cotidianas de los psicólogos clínicos, así como el control y evaluación de resultados conforme a criterios vigentes de calidad asistencial. Nos interesaba averiguar qué une y qué diferencia a los distintos enfoques de tratamiento, cuáles son los objetivos de las intervenciones y si dichos objetivos se cumplen. Un estudio preliminar de Campos Semánticos con psicoterapeutas de cuatro enfoques (Psicoanálisis, Psicodrama, Terapia Cognitivo- Conductual y Terapia Sistémica), debatiendo sobre tópicos del ejercicio profesional, arrojó dimensiones para clasificar a los profesionales, su trabajo y sus tratamientos, y permitir la identificación de variables a controlar y la selección de los instrumentos para su control en las comparaciones pre- post- tratamiento sobre la sintomatología de los pacientes. Intentamos la descripción de los procesos psicoterapéuticos, sin alterar las condiciones naturales en su administración, y controlar si los resultados guardan relación con los procesos descritos. Ello requiere una metodología adaptada a los objetivos.

Mejorar la comunicación entre profesionales clínicos que tienen como objetivo profesional el diagnóstico, tratamiento y eventual curación de los mismos pacientes es un proceso que no se puede producir desde dentro del ámbito de los paradigmas teóricos que proporcionan la base diferencial de sus prácticas clínicas (el debate teórico contribuye a subrayar diferencias), sino que parece necesario partir de lo que hacen los profesionales que se autodefinen como pertenecientes a los diferentes marcos teóricos del proceso terapéutico (trasladar el debate al nivel empírico).

Realizamos un estudio multicéntrico observacional-descriptivo para:

– describir lo que se hace en la práctica clínica desde los distintos modelos (estudio de los modelos practicados);

– observar similitudes y diferencias en dichas prácticas;

– evaluar los resultados que se producen con los distintos modelos.

Todo ello con una metodología adaptada a la complejidad del campo, un estudio de procesos y resultados que contempla:

– que los límites de la psicoterapia son difusos;

– la coexistencia de prácticas diferentes;

– que no se puede asegurar que quienes dicen hacer lo mismo efectivamente hagan lo mismo o que hagan cosas diferentes quienes parten de modelos diferentes.

El interés del trabajo radica en las siguientes aspiraciones:

– clarificar el campo en cuanto a la praxis (lo que se hace en la práctica de las psicoterapias);

– sentar las bases para que sea posible la validación de los procedimientos;

– especificar sus indicaciones en Guías de Psicoterapia que permitan incluir la actividad en los catálogos del SNS y otros organismos competentes;

– ofrecer conclusiones válidas para contribuir a regular las acreditaciones de los equipos asistenciales y docentes (formación continua, supervisión, docencia…).

Precisando conceptos: Eficacia, Efectividad y Eficiencia.- son términos económicos relacionados con el rendimiento, beneficio o provecho de una actividad que tienen connotaciones diferentes:
La eficacia hace referencia al impacto o efecto de una acción llevada a cabo en las mejores condiciones posibles o experimentales. En nuestro sector, hace referencia al impacto o efecto de una acción sobre el nivel de salud o bienestar de la población, llevada a cabo en condiciones óptimas. Respondería a la cuestión sobre cuál es la capacidad esperada de un curso o acción sanitaria (bajo condiciones de uso y de aplicación ideales) para mejorar el nivel de salud de un individuo o colectivo

 

La efectividad hace referencia al impacto que se alcanza a causa de una acción llevada a cabo en condiciones habituales. Se refiere a la posibilidad de que un individuo o colectivo se beneficie de un procedimiento farmacológico o de cualquier práctica clínica. En el ámbito sanitario, responderá al análisis del efecto de un curso de acción sanitaria, bajo condiciones habituales de práctica clínica, sobre el nivel de salud de un colectivo.

 

La eficiencia se refiere a la producción de los bienes o servicios más valorados por la sociedad al menor coste social posible. Responde por tanto a la medida en que las consecuencias del proyecto son deseables desde la perspectiva económica. Supone maximizar el rendimiento de una inversión dada.
En resumen, la eficacia se mide en condiciones óptimas, la efectividad en condiciones habituales, y la eficiencia tiene en cuenta los costes de las inversiones (H. Maldonado, 24 Mayo 2009 http://desalud.wordpress.com/2009/05/24/%C2%BFque-diferencias-existen-entre-efectividad-eficiencia-y-eficacia/) Ver Indicadores de efectividad y eficacia en gerencia de organizaciones: http://planning.co/bd/archivos/Octubre1998.pdf

Consideramos necesario conocer el grado de satisfacción de los usuarios de nuestros servicios. El control de resultados arroja información que contribuye a una toma de decisiones más ajustada para las sucesivas intervenciones (y que no siempre coincide con las valoraciones intuitivas que hacemos de la evolución de los casos tratados). Para los compañeros que trabajan en el sector privado, supone, además, salir del aislamiento de la consulta y acceder a referencias del exterior donde contrastar y compartir sus procedimientos de autocontrol. Es muy importante que, como colectivo, podamos realizar y presentar sistemáticamente estudios de efectividad (investigación naturalista sobre la bondad del método y validación de la destreza de los psicoterapeutas en el manejo de las técnicas) frente a los estudios de eficacia (comparación de resultados). En el terreno de las psicoterapias, consideramos imprescindibles los primeros, más innaccesibles los últimos (debido a la infraestructura que requieren).

Partíamos entonces de las afirmaciones de Chandlers: “No hay ningún método que permita probar que las teorías científicas son verdaderas ni siquiera probablemente verdaderas”; “no hay tampoco ningún método que permita refutar de un modo concluyente las teorías científicas”. Y de Feyerabend: “la ciencia no posee rasgos especiales que la hagan intrínsecamente superior a otras ramas del conocimiento”.

La crítica de Chandlers a la ciencia se puede resumir como sigue:

– Son necesarias infinitas observaciones (empirismo) para garantizar una inducción hipotética (inductivismo), siempre puede aparecer una nueva que la contradiga.

– No se puede garantizar la objetividad del observador (positivismo).

– El método científico no puede confirmar teorías, solo refutarlas (falsacionismo); no es superior a otros métodos para hacer avanzar el conocimiento (anarquismo).

Recogimos también los planteamientos de Morin (1992) sobre la Teoría Científica, su distinción entre Teorías, Doctrinas y Paradigmas, en base al grado de apertura/ cierre del sistema de ideas hacia las influencias procedentes del exterior que pueden conducir a su refutación.

La valoración del lugar que ocupa la psicoterapia en el panorama científico, exige el debate de dos cuestiones básicas:

– la eficacia terapéutica (efectos, resultados);

– los mecanismos o modos de acción (procesos): el poder de la palabra (o el gesto), el prestigio del terapeuta, la sugestibilidad del paciente…, esto es, el constructo <PLACEBO>.

En medicina, el <placebo> es “una sustancia químicamente inerte que funciona en virtud de su supuesto efecto psicológico”. Todas las psicoterapias son químicamente inertes y se supone que funcionan por mecanismos psicológicos ¿Hay que concluir que toda psicoterapia es, por definición, un placebo? El problema lleva a redefinir el placebo como un tratamiento que no tiene actividad específica para la condición que se trata, por oposición al tratamiento genuino cuyo efecto sería específico. Pero el problema permanece: esa inespecificidad, ¿se refiere a su mecanismo (el medio de producir un efecto) o a su efecto? Si lo inespecífico fuese el mecanismo (modo de acción), cualquier placebo debería ser equivalente a otro en términos de un efecto concreto. Pero se sabe que diferentes placebos producen efectos diferentes sobre la misma conducta, habiéndose identificado al menos un componente que explica dichos efectos diferenciales: la credibilidad racional, esto es, la convicción del paciente sobre la utilidad de la terapia. El placebo funciona estableciendo en los sujetos una expectativa de mejoría, la cual se puede inducir fácilmente describiendo el “tratamiento”, sus fundamentos y sus efectos. Si se admite esta variable como un modo específico de acción, el placebo pasará inmediatamente a considerarse tratamiento; si se entiende que con ella intentamos explicar los efectos cuyos modos de acción no comprendemos claramente, entonces casi todos nuestros métodos de tratamiento deberían ser considerados placebos. Si lo inespecífico fuese el efecto, la acción del placebo sería tan amplia que podría producir cualquier número de efectos, al margen de la especificidad de su mecanismo. El mismo placebo serviría para producir cualquier efecto conductual. Sin embargo, esto no es así: en psicoterapia, los procedimientos placebo se diseñan intencionalmente de manera que resulten específica y máximamente creíbles en relación con la conducta que se desea tratar y, por tanto, pueden -y deben considerarse como tratamientos específicos.

PSICOTERAPIA VERSUS PLACEBO
Tratamiento genuino CON  

actividad ESPECÍFICA

para la condición que se trata.

Pseudotratamiento SIN  

actividad específica.

LA INESPECIFICAD DEL PLACEBO, ¿SE REFIERE AL MECANISMO O AL EFECTO?
– No todos los placebos son equivalentes en términos de un efecto concreto. – Un mismo placebo no sirve para producir cualquier efecto conductual.
– Diferentes placebos producen efectos diferentes sobre la misma conducta. – Los placebos deben resultar máximamente creíbles en relación a la conducta
– Los efectos diferenciales responden a la credibilidad racional. – Placebo = Tratamiento.
– ¿Es la credibilidad un modo específico de acción?:
SI  placebo = tratamiento
NO  psicoterapia = placebo
EN PSICOTERAPIA,
TRATAMIENTO PLACEBO
– Existe explicación de la influencia sobre la conducta. – No existe razón con fundamento teórico vigente que explique la influencia sobre la CONDUCTA.
– Procedimiento con efectos 

terapéuticos predecibles desde la teoría de la terapia bajo estudio.

– Procedimiento terapéuticamente inerte desde la teoría, la cual no puede predecir sus efectos.
– EFECTOS DEPENDIENTES DEL TRATAMIENTO (cambios en las expectativas, sentimientos, cogniciones, respuestas fisiológicas y conductas manifiestas). – EFECTOS INDEPENDIENTES.

Complicando más la situación, existen variables mediadoras que pueden operar como factores independientes o como efectos dependientes según el contexto y las suposiciones teóricas sobre la causalidad de los resultados de la terapia:

 

VARIABLES MEDIADORAS:
1. EFECTOS NO ESPECÍFICOS: variables contextuales ajenas a las técnicas terapéuticas que acompañan a la aplicación de los procedimientos terapéuticos formales e inducen tasas de recuperación. Se puede neutralizar el sesgo con diseños que las hacen permanecer constantes en los distintos niveles de la terapia. 

– terapeuta

características del à – paciente

– escenario

2. CARACTERÍSTICAS NO ESPECIFICADAS como ingredientes activos de la psicoterapia. Deben ser identificadas para incorporarlas a la denominación de tratamiento (no placebo).
3. EFECTOS INESPECÍFICOS: agentes de cambio comunes a las diferentes orientaciones terapéuticas, aunque combinados y aplicados de diferentes maneras. Si se mantienen estables, los efectos diferenciales pueden atribuirse a la psicoterapia particular.
– experiencia afectiva (estado emocional adecuado para la superación de defensas, receptividad al cambio y catarsis)
– dominio cognitivo (manejo de percepciones, significados y patrones de pensamiento)
– regulación conductual (cambio de conducta)
4. FACTORES COMUNES, presentes en la mayoría de las psicoterapias, no específicos de tratamientos particulares, asociados con la definición de “placebo” en el campo de la psicoterapia:
– sugestión
– persuasión
– credibilidad del tratamiento
– atención
– carisma o prestigio del terapeuta
– expectativa de cura
– demanda de mejoría
– deseabilidad social

De ahí la dificultad que ofrece la investigación y el control de las variables que intervienen en el tratamiento psicológico con métodos que puedan ser calificados de científicos. Todos los diseños ensayados contienen problemas metodológicos que, en la medida de lo posible, se intentaron subsanar. Su aplicación siguió una doble vertiente:

DISEÑOS:
1. ESTUDIO DE LA EFICACIA DE LA PSICOTERAPIA:  

– eficacia de línea-de-base (si el tratamiento proporciona mejoría)

– eficacia incremental (si el tratamiento demuestra un nivel de eficacia superior al esperado de un procedimiento con alta credibilidad social)

a) comparaciones meta-analíticas

b) comparación tratamiento a prueba/terapia establecida

c) grupos de control de componentes

d) grupo de control placebo

2. CONTROL DE LOS FACTORES INESPECIFICOS:  

– efectos independientes

– variables mediadoras

a) estrategias de control de “atención placebo”

b) estrategia de control de “elementos/componentes del tratamiento”

c) condiciones de control empíricamente derivadas/estrategia de control empíricamente derivado

La investigación en psicoterapia con estos modelos presenta una serie de dificultades:

– la distinción entre placebos y terapias puede ser lógica y teóricamente inviable. Los placebos terminan demostrándose como formas legítimas de psicoterapia.

– la falta de estandarización, la insensibilidad de las medidas y los límites de la generalización.

– para que el procedimiento sea adecuado, el paciente debe creer que la intervención es un tratamiento potente y eficaz para sus problemas, y esto plantea al terapeuta la dificultad de mostrar entusiasmo por un tratamiento que considera inerte, al menos para la condición que está tratando.

En cuanto a los resultados de las investigaciones, la controversia consiste en averiguar si los responsables de la eficacia terapéutica son factores únicos (específicos), que distinguen un tratamiento particular, o factores comunes (inespecíficos) presentes en todas las terapias:

RESULTADOS
¿A qué responde la eficacia terapéutica:  

– a factores únicos específicos al tratamiento (EFECTOS DEPENDIENTES), o

– a factores inespecíficos comunes a todas las terapias (EFECTOS INDEPENDIENTES)?.

 

– Nivel de eficacia de línea-de-base aceptable en todas las psicoterapias.

– No hay pruebas concluyentes de eficacia incremental.

– La psicoterapia no se demuestra superior al tratamiento placebo.

– No hay tratamientos, métodos o estilos especialmente indicados a casos concretos.

– Las pruebas sugieren que los factores comunes tienen mayor efecto terapéutico (sobre todo, sugestibilidad, persuasión, fe y esperanza).

– La relación terapeuta-paciente (elemento inespecífico) constituye una influencia supraordinada que transciende a las técnicas.

 

La equivalencia relativa entre las actuales terapias y el tratamiento inespecífico de ninguna manera impugna ni disminuye su eficacia terapéutica. Constituyen las prácticas de cura legítimas y autóctonas de nuestra sociedad y, como tales, juegan un papel crucial e indispensable en el mantenimiento del equilibrio entre las necesidades individuales y sociales.

Los estudios sobre eficacia comparada entre los distintos modelos de tratamiento no son concluyentes, habiendo un amplio sector de profesionales que plantean que los factores comunes tienen más peso específico en la explicación de los resultados.

Existe un mayor número de investigaciones centradas en el enfoque cognitivo-conductual, cuyos procedimientos específicos se ajustan mejor al método científico-experimental, encontrándose menos estudios de los demás modelos, lo que no significa que los demás modelos no sean eficaces o válidos.

La psicoterapia atraviesa un momento favorable para los tratamientos empíricamente validados. Precisamente por ello, se corre el riesgo de dar más facilidades a los tratamientos más fácilmente validables, quedando relegados otros tratamientos que pueden aportar la misma eficacia. De ahí nuestro interés en utilizar una metodología no excluyente que de igualdad de oportunidades a todos los tratamientos para validarse, demostrando los beneficios de los que son capaces. Se busca consensuar un procedimiento inclusivo que indique criterios de validación para los diferentes modelos.

Rodríguez Morejón (2004) discute la filosofía estadounidense de los Tratamientos Empíricamente Validados (TEV), con sus criterios y su metodología para determinar qué tratamientos podemos considerar exitosos, proponiendo alternativas más ajustadas al contexto de salud mental español. Afirma que un mismo problema puede ser tratado exitosamente con diferentes alternativas de tratamiento, dependiendo la elección más de la historia de aprendizaje del terapeuta que de lo establecido por los estudios científicos. Considera necesario establecer criterios de eficacia para seleccionar los tratamientos, entendiendo que cada modelo requiere diseños ajustados a sus presupuestos teóricos sobre el terapeuta, los clientes y los mecanismos de cambio, que permitan la investigación cualitativa de los procesos (no solo de los resultados) en sus contextos naturales, y proponiendo alternativas a la filosofía de los TEV.

Su crítica a los TEV se basa en que proclaman unos criterios y una metodología específicos involucrados con intereses comerciales (seguros privados) para determinar qué tratamientos podemos considerar exitosos y en que están centrados en la patología más que en los pacientes.

Recuerda que los grandes estudios de los 80 ya dejaron bien establecido que la psicoterapia es más eficaz que la no psicoterapia o los tratamientos placebo (APA, 1982; Lambert, Shapiro y Bergin, 1986; Smith, Glass y Miller, 1980). Ahora se plantean preguntas más específicas: qué tratamientos, llevados a cabo por quién, son más efectivos para un individuo concreto, con un problema específico que está en unas determinadas circunstancias. El reto se propone desde la psiquiatría biológica y en un contexto en el que priman claramente los intereses políticos y económicos de los servicios de salud norteamericanos. Una división de la American Psychological Association (APA) se encarga de establecer los criterios para determinar qué tratamientos serán considerados eficaces en el futuro.

Se considera que una intervención ha demostrado su eficacia cuando: a) el tratamiento ofrece mejores resultados que un placebo u otro tratamiento, o bien, b) el tratamiento demuestra una eficacia similar a otro ya probado. Para alcanzar los criterios, se propone una metodología concreta: diseños con un grupo control y asignación de clientes al azar, grupos de al menos 30 personas, los tratamientos deben estar manualizados (descritos operacionalmente) y ser aplicados en una población específica y con un problema concreto (según clasificaciones DSM). TEV se convierte en sinónimo de “ciencia” y pasa a ser una aspiración para cualquier modelo de psicoterapia.

¿Qué repercusiones tiene esta situación para los profesionales de la psicología, los servicios de salud mental o los centros de formación en psicoterapia, qué efectos sobre la práctica clínica y los servicios de salud mental? Todos quieren conseguir el anhelado aval de la APA, que se ha comprometido a crear y difundir las listas de los tratamientos que cumplan criterios entre programas de doctorado y formación en psicología clínica, y usarlas como guía para avalar futuros programas de especialización.

En España (“la psicología clínica por fin es ciencia”) nos hemos apresurado a asumir lo que nos viene dado desde fuera, sin ninguna reflexión, más aún cuando son muchos los críticos que, desde el mismo país que propone criterios, llaman al análisis y piden un proceso de deliberación y un tiempo razonable para su aplicación. En nuestro país, sin ningún tipo de debate, ya comienzan a aparecer listas (incluso en el COP), sin explicar la filosofía de la que provienen ni los criterios desde los que deciden (Labrador y cols., 2003).

Pero nuestros sistemas sanitarios (español, europeo) deben regirse por criterios de eficacia que no tienen que ser los mismos que aplican los norteamericanos, sino coherentes con nuestra realidad actual y con nuestros deseos de mejora para el futuro. En el contexto español (o europeo) deberemos decidir qué criterios para evaluar tratamientos establecemos y qué metodología se considera aceptable de manera que no se pierda la riqueza que tantos terapeutas de diferentes modelos han construido durante años. Tendremos que decidir también qué institución se encargará de velar por los criterios, hacer que se respeten y se actualicen. Necesitaremos construir criterios de éxito más flexibles que los propuestos por la APA, criterios que:

a) permitan la investigación de resultados en los diferentes modelos sin que éstos tengan que renunciar a sus peculiaridades (su visión del hombre, de los problemas, de los mecanismos de cambio), sin imponer clasificaciones diagnósticas o herramientas de evaluación; y

b) acerquen la investigación a los contextos de la práctica clínica y la formación. La validación de los tratamientos debe hacerse en sus contextos naturales, no en la universidad en condiciones alejadas de la realidad cotidiana de la psicoterapia.

Los TEV asumen una filosofía centrada en el trastorno, en la patología, en los síntomas más que en las personas que los sufren. Esto conlleva el uso de sistemas de clasificación (DSM) para llegar a diagnósticos, y se sugiere profundizar en la clasificación de las personas para tratar de localizar variables que sirvan para determinar la adecuación de las personas a tratamientos. Esta visión sobre los problemas, su evaluación y clasificación no es compartida por todos los modelos de psicoterapia. Hay modelos que no clasifican, trabajan ajustados a las personas y no a sus síntomas, se preocupan de que sus clientes alcancen sus objetivos de vida y no de corregir las desviaciones que éstos experimentan sobre la supuesta normalidad. Aceptar la filosofía de los TEV supondría traicionar algunos aspectos considerados esenciales para algunos modelos de tratamiento.

La nueva “psicoterapia basada en la evidencia” hace de la técnica el objeto fundamental de análisis, las variables ‘terapeuta’ y ‘cliente’ quedan en un segundo plano. Pero la eficacia de una técnica concreta está en función de la habilidad del terapeuta para ponerla en práctica (su efectividad), y no sólo de características inherentes a la propia técnica. Establecer en qué consiste lo que llamamos habilidad del terapeuta es más complicado, tiene que ver precisamente con todo lo que éste hace para convertir al cliente en el protagonista del proceso: se trata de la capacidad del terapeuta para establecer relación terapéutica y para ajustar los tratamientos a las características positivas de sus clientes (en función de sus recursos y no tanto de otras posibles clasificaciones psicológicas).

Los criterios de la APA hablan de la “psicoterapia basada en la evidencia” o de «Tratamientos Empíricamente Validados», pretendiendo “un contrato en exclusiva” de lo científico para el modelo que ellos practican. Imponen que “empíricamente validados” sólo son aquellos modelos que cumplen los criterios establecidos por la APA. Pero empírico quiere decir “relativo a la experiencia o fundado en ella”. Debe quedar claro que una cosa son las listas y los criterios APA, y otra las evidencias empíricas. Las listas de tratamientos que cumplen criterios APA son muy recientes y escasas; las evidencias empíricas («fundadas en la experiencia») sobre la eficacia de algunas psicoterapias son abundantes y vienen de mucho más lejos. La psicoterapia (como la psicología) siempre ha tratado de basarse en la evidencia, aunque ahora quieran hacernos creer lo contrario. Muchos son los tratamientos que tienen un gran apoyo empírico (cumplan o no los criterios de la APA).

El fundamento empírico proviene de investigar procesos exitosos que ocurren durante las sesiones (efectividad), no sólo de establecer si los tratamientos alcanzan o no unos determinados umbrales de resultado (eficacia). No hay que olvidarse de estudiar los pequeños microcambios que ocurren en cada sesión de terapia y aprender de ellos. Lo que realmente ayuda a un clínico que lee resultados de investigación es esa pequeña cosa que ha aprendido y que puede empezar a hacer la próxima vez que se siente delante de sus clientes.

El movimiento TEV apuesta por las pruebas “más objetivas” y estandarizadas, beneficiando a algunos modelos y perjudicando a los que se sirven de otro tipo de pruebas (p.e., el informe verbal recoge mejor la riqueza de la experiencia del cliente).

La “manualización” es una de las condiciones más debatidas: hay aspectos que son “manualizables”, como las prácticas o técnicas. Es más difícil hacer operativos los procedimientos: los criterios que usamos para tomar decisiones. Mucho más complicado aún es establecer al detalle las repercusiones prácticas de las asunciones teóricas de un modelo. Los manuales tienen tres debilidades que conviene señalar: ¿es posible reflejar en un manual los aspectos esenciales de lo que significa hacer psicoterapia?; ¿quién determina el resultado: el manual o el terapeuta?; y, por último, ¿seguir el manual afecta al éxito final del tratamiento?

¿Qué sucedería si, beneficiados por los actuales criterios, un grupo de tratamientos se hiciera inmerecidamente con el control de la psicoterapia? Esto tendría efectos perniciosos en las personas y contextos relacionados con la clínica. En los sistemas de salud mental las instituciones obligarían a utilizar esa gama de tratamientos y los profesionales tendrían que asumir que, si quieren trabajar, sólo podrían emplear éstos. En los ámbitos formativos, las especialidades en psicología clínica que quisieran tener aceptación deberían estar relacionadas con modelos “empíricamente validados”, los estudiantes elegirían ese tipo de formaciones y los profesores que asuman los modelos favorecidos verían beneficiada su carrera. Por último, el estado y las instituciones financiadoras de investigación tenderían a favorecer económicamente a los TEV con lo cual el sesgo no haría más que mantenerse y ampliarse. Las psicoterapias más conceptuales como el psicoanálisis, la terapia humanista, la existencial, la centrada en soluciones, la gestáltica o la Jungiana disminuyen su influencia; los que la aumentan (¿lo adivinaron ya?), los modelos cognitivoconductuales e integraciones en torno a ellos.

Las restricciones en la investigación serían sin duda preocupantes, porque limitan el futuro de todos. En un momento en que la investigación cualitativa afronta nuevos retos tratando de establecer cuáles son los mecanismos de cambio, los factores comunes que subyacen a los modelos de psicoterapia, cuando la integración entre modelos parece poner a nuestro alcance terapias cada vez más flexibles y eficaces, cambiar flexibilidad por restricción y uniformidad no parece lo más adecuado. Más aún cuando seguimos sin ser capaces de ayudar a entre el 25 y el 30% de las personas que acuden a nuestras consultas.

En este juego hay participantes que salen con ventaja y que se proponen sacar el mayor beneficio posible de una jugada que está planteada como: “yo inicio el juego, y además pongo las reglas que me interesan, la primera es que nadie puede abstenerse de jugar”. No hay porque aceptar una partida en esas condiciones.

Hay que llevar a cabo este proceso de “reconversión de la psicoterapia” con calma. Establezcamos tiempos para tomar decisiones, preferimos no recorrer el camino que queda por delante como si de una competición o una carrera se tratara. Si esto fuera una carrera el vencedor debería ser siempre el público, los usuarios de psicoterapia, nunca los modelos terapéuticos. Establezcamos un contexto en el que quepan todas las psicoterapias para que aprovechemos las posibilidades de enriquecimiento que puede ofrecer cada una. Partamos de reglas consensuadas para asegurarnos de que las conclusiones sobre diferentes grados de eficacia no se limiten a reflejar los sesgos de los criterios establecidos a priori. Adaptar los criterios a la diversidad de enfoques y a la práctica clínica supondrá favorecer también el uso más flexible de los diseños de investigación.

Proponemos que se tengan en cuenta nuevos diseños experimentales más flexibles que permitan combinar la investigación de resultados con la investigación de proceso. Arreglos experimentales cada vez más creativos que nos permitan acercar la investigación a sus contextos naturales (la práctica clínica, los centros de formación en psicoterapia), nuevas estrategias para resolver nuevos problemas. Diseños que respeten las diferentes visiones que los modelos de tratamientos tienen sobre el terapeuta, los clientes y los mecanismos que facilitan el cambio. Proponemos potenciar la investigación cualitativa, no sólo como precedente de la cuantitativa, sino como herramienta en sí misma que nos acercará al entendimiento de nuestros clientes y sus recursos, de los aspectos de los terapeutas y de las técnicas que ayudan a promocionar a las personas con que trabajamos, para acercarnos al secreto último de los mecanismos de cambio terapéutico.

Rodríguez Morejón recuerda la propuesta de Henry sobre cambiar los TEV por “Entrenamientos Empíricamente validados”. La gran apuesta es la formación y es precisamente a través de ella como podemos garantizar que los/las nuevos/nuevas terapeutas saben manejar técnicas de cambio, relación terapéutica, expectativas de solución y todas las demás habilidades que sirven para potenciar los recursos del los clientes. Si nos aseguramos que la formación que se imparte en nuestros centros es buena y que cada uno de los terapeutas que sale de ellos está en condiciones de alcanzar un buen nivel de resultados, habremos resuelto el problema de la eficacia de los tratamientos.

Insistamos también en la formación continua de nuestros psicólogos clínicos, lo que en otros países es una obligación aquí depende únicamente de la buena disposición de nuestros profesionales ¿cuántos de ellos jamás se han sometido a supervisión?

Nuestro estudio (v. justificación, diseño, objetivos, procedimiento, muestra, hipótesis, variables, material y métodos…. en Filgueira Bouza y cols., 2009), avalado por la Sección de Psicoloxía Clínica del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia, pretendió realizarse sin alterar las condiciones naturales en la administración de los tratamientos, es decir, sometiendo a un control viable las sesiones con los pacientes in situ, tal como son derivados en la práctica habitual, sin aislarlos del contexto psicoterapéutico ordinario para el estudio. Nos propusimos proceder de forma que los materiales producidos fuesen respetados al máximo y sufriesen sólo las transformaciones imprescindibles para extraer de ellos los resultados. Se llevó a cabo en varias fases: reclutamiento de participantes (2005), análisis de constructos sobre la profesión (2006), comparación de estilos de intervención (2007), estudio observacional- descriptivo de las variables implicadas en el proceso terapéutico, evaluación de resultados en la sintomatología motivo de consulta (2007- 2008) y controles de seguimiento (2009), mediante un protocolo basado en estudios preliminares (J.L. Rodríguez-Arias Palomo y M.F. Venero Celis, 2006). Dicho protocolo fue modificado posteriormente, ajustándolo según necesidades detectadas en las etapas anteriores, y la nueva versión (2010) es la que se administra en el presente trabajo. El texto original y el nuevo protocolo pueden descargarse de la página del COP-Galicia  http://www.copgalicia.es/pdf/Anuario_de_Psicoloxia_Clinica_3.pdf

 

Seguidamente presentamos las conclusiones más destacadas del estudio 2005-2009:

“Desde el comienzo hemos presentado el estudio como un intento descriptivo de la práctica psicoterapéutica de los Psicólogos Clínicos (de Galicia). Con optimismo nos hemos esforzado en buscar análisis que pudieran permitirnos algunas conclusiones más ambiciosas, y con capacidad de extrapolación, en cuanto a las relaciones entre teoría y práctica y entre las técnicas específicas y los resultados de los tratamientos. No hemos pretendido un estudio de eficacia comparada entre modelos de psicoterapia teniendo en cuenta los resultados más relevantes de la literatura consultada. Tenemos la satisfacción de haber logrado un auténtico trabajo de equipo durante 4 años ininterrumpidos (2005 a 2009) entre un buen número de profesionales de diferentes enfoques que han aportado todo su esfuerzo de manera desinteresada (ni una sola ayuda de investigación nos fue concedida en las convocatorias a las que concurrimos) y con absoluto respeto por los planteamientos y quehacer de los colegas de las diferentes escuelas.

Los avatares del tiempo y varias circunstancias coyunturales, algunas inevitables y otras controlables, han producido una notable reducción en el tamaño de la muestra de psicoterapeutas inicialmente reclutada así como en el número de casos susceptibles de haber completado el estudio (solo hay datos de resultados del 25% de los casos reclutados, y datos de seguimiento del 59,1%, de los cuales el 24% ha abandonado y el 6% sigue a tratamiento). El grupo de Psicodrama y el de Terapia Cognitivo-Conductual han quedado tan reducidos que no permiten comparaciones ni extraer conclusiones específicas relevantes, siendo los grupos de Psicoanálisis y Terapia Sistémica los que sostienen el mayor peso de los resultados. Cabe preguntarse por las razones de que el enfoque con más tradición investigadora en el método experimental, el cognitivo-conductual, haya tenido en esta oportunidad tan escasa participación (de los 15 terapeutas inicialmente reclutados, sólo 2 completaron el estudio). Es sabido que los psicodramatistas (5 reclutados/2 completaron) cuentan con menor representación que otras escuelas en la población de psicoterapeutas y que su hábito investigador es peculiar (métodos sociométricos…) y más reciente. Esta muestra podría haberse ampliado incluyendo en el estudio psiquiatras de esta orientación con ejercicio en el ámbito del estudio. Hay que valorar el esfuerzo innovador realizado por el grupo de Psicoanálisis (8 reclutados/6 completaron), por su particular postura frente a la investigación y a la práctica clínica. Y destacar la solidez del grupo de Terapia Sistémica (16 reclutados/11 completaron) en todo el proceso, demostrando una vez más su reconocido prestigio entre los profesionales y usuarios de nuestros dispositivos, con una tradición investigadora y clínica seria y consolidada. Las dificultades para seleccionar y explotar suficientemente la metodología ajustada a nuestros objetivos e hipótesis también han influido sobre la capacidad de los análisis, el rigor de las interpretaciones y la relevancia de las conclusiones.

Con todas las salvedades mencionadas, creemos haber cumplido, al menos parcialmente, algunos de nuestros objetivos:

– Describir algunas de las prácticas psicoterapéuticas que se ejercen en Galicia, sus fundamentos teóricos, procesos, técnicas, objetivos y una aproximación de resultados.

– Fomentar la comunicación y el intercambio entre los Psicólogos Clínicos que ejercen dichas prácticas. – Proponer, desarrollar y seguir probando diseños metodológicos más ajustados a las peculiaridades de la investigación con psicoterapias, de manera particular, respetando las condiciones naturales en la administración de los tratamientos.

– Elaborar, desarrollar, probar y contribuir a validar instrumentos y protocolos consensuados entre modelos para el control de las adscripciones teóricas de los psicoterapeutas, de los estilos de intervención, de las variables implicadas en los distintos procesos psicoterapéuticos y de los resultados de los tratamientos, a fin de que éstos sean administrados en condiciones suficientemente documentadas, consentidas, libres y seguras.

– Contribuir a identificar variables comunes y específicas en los procesos psicoterapéuticos con el objetivo, a largo plazo, de averiguar si existen correlaciones entre los agentes específicos de cada modelo y sus resultados, y si puede sostenerse la idea de proponer indicaciones específicas en psicoterapia. Un objetivo todavía muy lejos del alcance de nuestro estudio.

– Comprobar diferencias significativas entre los modelos estudiados: en cuanto a los constructos teóricos (planteamientos) sobre la profesión, se constata que los psicoterapeutas de los diferentes modelos manejan conceptos/significados diferentes y priorizan o ignoran determinadas variables (Código Sociocibernético de Relevancia/Opacidad); en los estilos de intervención (evaluados con el EPT-C), aparecen ciertas diferencias en la forma de abordar, comprometerse e implementar el proceso psicoterapéutico (focalización, expresión emocional, directividad); y en las comparaciones pre/post tratamiento y controles de seguimiento, aparece mejoría significativa en un buen número de variables (cumplimiento de objetivos, mejoría percibida, salud general), si bien esta afirmación debe limitarse a la muestra total sin poderse extraer conclusiones específicas relevantes para cada grupo por separado. Con los análisis realizados y resultados obtenidos, no estamos en condiciones de afirmar que existan diferencias entre las prácticas psicoterapéuticas (lo que hacen los psicoterapeutas en la práctica en correlación o con independencia del modelo teórico utilizado).

– Probar la satisfacción de los usuarios con los servicios recibidos, y este dato significativamente nos favorece: el 78% de los usuarios encuestados en la fase de seguimiento afirma estar mejor, manteniéndose los efectos referidos al finalizar los tratamientos.

– Contribuir a mejorar los procedimientos de control de calidad en la formación y el ejercicio de la psicoterapia con criterios homologables a las acreditaciones de ámbito europeo e internacional.

– Identificar los puntos débiles y dificultades a solventar en este ámbito de la investigación, orientando ulteriores estudios.”

 

II. UNA EXPERIENCIA ILUSTRATIVA: PSICODRAMA CON PACIENTES DE TRAUMA COMPLEJO Y DISOCIACIÓN


2.1 Marco: la intervención tiene como referentes principales los trabajos de Van der Hart, Steel y Nijenjuis (2007), sobre la estructuración del tratamiento de los cuadros de trauma complejo y disociación (refuerzo de bases, estabilización, abordaje del trauma e integración), y el texto de Kellerman (2000) sobre el tratamiento psicodramático de pacientes con trauma, formando parte de la actividad del grupo de investigación sobre psicoterapias del COP-Galicia y del programa de Trauma y Disociación del Hospital Marítimo de Oza, CHUAC A Coruña.

2.2 Nuestro programa: el Programa de Trauma y Disociación del Servicio de Psiquiatría del CHUAC, integrado formalmente en el Programa de Trastorno Mental Grave del Hospital Marítimo de Oza desde 2011, nace de la necesidad de atención específica a pacientes de salud mental cuyas patologías se consideran generadas en gran medida a partir de una historia de eventos traumáticos graves. Más allá del trastorno por estrés postraumático, como expresión más grave de este espectro de patología, nos enfrentamos con los trastornos disociativos, tanto en su variante somatomorfa como psicomorfa. Se trata de un programa específico de tiempo limitado, asociado a la atención regular en las USM de referencia, donde se ofrece terapia individual, grupal, de pareja y familiar especializada (enfoques sistémiconarrativo, transgeneracional, EMDR, terapia sensoriomotriz, psicodrama), con una filosofía de la intervención integrativa y focal, ajustada a perfiles, necesidades y objetivos concretos. Cuenta con convenios docentes y participa en proyectos de investigación.

2.3 Muestra: Realizamos inicialmente un grupo breve de psicodrama, 6 sesiones quincenales de 2 horas, programadas entre Abril y Julio de 2010. Se reclutaron y evaluaron con el protocolo (versión 2010) a 12 pacientes (11 mujeres y 1 varón) con sintomatología depresiva y/o ansiosa, trastornos alimentarios y trastornos disociativos, en procesos de duelo, con rasgos dependientes, inestabilidad emocional, dinámicas familiares disfuncionales y desestructuradas, y con historia traumática por pérdidas, maltrato y/o abuso. Se pretendía una experiencia-piloto prorrogable por otros 3 meses (6 sesiones más), desde Octubre a Diciembre, si la evaluación preliminar resultase positiva y sin efectos secundarios indeseables. En la segunda parte de este primer grupo, participaron 6 pacientes (mujeres) de la muestra original. Las sesiones fueron codirigidas por dos psicoterapeutas (psiquiatra y psicóloga clínica), con formación específica en psicodrama, terapia sistémica, EMDR…, que contaban con un equipo de apoyo para evaluación, observación, registro y trabajo auxiliar (1 Psicóloga, 1 Terapeuta ocupacional, 1 PIR, 1 MIR-Psiquiatría). Los pacientes que asistieron al grupo acudían paralelamente a sus consultas en la USM de referencia, donde recibían tratamiento psicofarmacológico y, en algunos casos, otras psicoterapias (EMDR, terapia familiar, de pareja…).

Todos los pacientes que asistieron a las 6 primeras sesiones de prueba confirmaron su deseo de continuar en la segunda parte de la experiencia, no obstante, la asistencia fue más irregular y de solo la mitad de los componentes del grupo. La actividad estuvo detenida durante los tres meses de verano (julio, agosto, septiembre).

En la siguiente experiencia se realizan ajustes basados en el análisis del primer grupo: básicamente, el mantenimiento de la continuidad del proceso (12 sesiones quincenales sin interrupción durante 6 meses), que mejora la asistencia, y una intervención más ajustada a la patología al separar pacientes donde predominan las secuelas traumáticas o bien los síntomas disociativos (éstos se abordan en un grupo diferente con una orientación más psicoeducativa). Se realizaron dos grupos más entre Enero y Julio de 2011, uno de Trauma (8 pacientes) y otro de Disociación (6 pacientes), El grupo de Trauma 2 reunió a 8 pacientes (7 mujeres y 1 varón), con historias de abusos y maltratos, durante 12 sesiones quincenales de dos horas durante 6 meses (Febrero a Julio de 2011), los cuales fueron evaluados con el protocolo (versión 2010) que venimos utilizando en las experiencias anteriores. Las sesiones fueron co-dirigidas por dos psicoterapeutas (psicóloga clínica y psiquiatra), con formación específica en psicodrama, terapia sistémica, EMDR…, apoyadas por un equipo auxiliar para evaluación, observación, registro e intervenciones guiadas (1 Terapeuta Ocupacional, 2 Alumnas de Practicum de Psicología, 1 PIR). En algunas sesiones puntuales, no de manera regular, participó en el equipo otro personal en formación que rotaba por el hospital. Los pacientes que asistieron al grupo acudían paralelamente a sus consultas en la USM de referencia, donde recibían tratamiento psicofarmacológico y, en algunos casos, otras psicoterapias (EMDR, terapia familiar, de pareja, individual…), aunque la tendencia es hacia una menor frecuentación de las consultas de Psicología en la medida en que son asumidas por el equipo terapéutico durante el proceso grupal.

En este nuevo grupo se aprecia claramente que los pacientes profundizan más en sus dificultades y se producen reacciones de mayor intensidad emocional. Las sesiones requieren desde el comienzo más trabajo psicodramático centrado en protagonista que sociodrama grupal. Generan sesiones individuales, de pareja y de familia que se programan en la semana en que no se celebra el grupo y son atendidas por la psicóloga clínica del equipo. Algunos de los participantes han requerido hospitalización durante el proceso grupal, por circunstancias diversas, sin interrumpir por ello su tratamiento en el grupo.

Se ha finalizado otra serie de tres grupos más, entre Octubre 2011 y Junio 2012: Disociación DS3 (7 pacientes), Trauma TR3 (11 pacientes) y Somatización SM1 (6 pacientes). Son pacientes derivados de las USM, algunos retomados de grupos anteriores (al valorarse que se pueden seguir beneficiando del tratamiento, cuando no aprovecharon suficientemente la experiencia anterior, y si se estima que el beneficio esperado supera el riesgo de dependencia). El grupo de Disociación comienza con sesiones psicoeducativas de base antes de entrar en el tratamiento psicodramático y se prolonga dos sesiones más (14 en lugar de 12). En el grupo de Somatización se han incluido pacientes con historias traumáticas cuya clínica se manifiesta de manera más notoria en el cuerpo en forma de síntomas físicos. Se están produciendo trasvases de pacientes entre grupos a medida que avanza el proceso terapéutico y se considera necesario para un mayor beneficio al lograrse una mejor integración en el perfil del grupo y el estilo de intervención. Estos grupos se están ofreciendo como actividad docente para personal del servicio, residentes, alumnos de Practicum de Psicología y de escuelas de Psicodrama, los cuales constituyen el equipo de apoyo, que varía entre grupos y a lo largo del proceso debido a los turnos de las rotaciones.

Después de esta experiencia, el equipo realiza las siguientes valoraciones:

1. Utilidad de realizar sesiones psicoeducativas semanales (4-6) con todos los candidatos, previas al inicio del grupo psicodramático.

2. Utilidad de mantener la división en dos grupos: Trauma y Disociación, para realizar una intervención ajustada a perfiles y necesidades específicas. El grupo de Somatización será incluido en los anteriores de no haber un número suficiente de participantes para rentabilizar este grupo específico, que se valora resulta beneficiado de este estilo de intervención. No obstante, se contempla la alternativa de realizar dos grupos mixtos, con y sin apoyo de terapia individual EMDR, controlando además la evolución en las sesiones individuales, de pareja y de familia. Adaptar y completar el protocolo de recogida de datos y control de
resultados, según las variables detectadas como relevantes en el trabajo grupal.

3. Constatación de resultados favorables en relaciones interpersonales, perspectiva del problema, sueño, salud general, logro de objetivos y satisfacción de los usuarios (con los servicios, con el método, con el terapeuta). El grupo de Trauma evoluciona, de una manera más rápida y lineal, hacia una diferenciación de redes vinculares; el de Disociación, más lento pero también lineal, hacia una mejor integración; el de Somatización, más oscilante e irregular, también arroja mejorías apreciables. Se aprecia que los participantes que puntúan las sesiones de manera más extrema tienden a abandonar el grupo, mientras que los que discriminan más suelen mantenerse hasta el final. Faltan procesamientos de datos para poder comparar resultados intergrupos.

4. Conveniencia de ampliar el número de sesiones (con la ampliación de las sesiones psicoeducativas se cubre esta propuesta), manteniendo el criterio de realizar un número predeterminado de sesiones para el manejo de la dependencia terapéutica y la derivación del paciente a su USM de referencia una vez cumplidos en grado satisfactorio los objetivos específicos del programa, o bien si el paciente no se beneficia del programa.

5. Mantener reuniones de equipo antesdurante- después de la experiencia para distribución de tareas, evaluación, procesamiento y balance.

6. Sobre estilos y enfoques en la intervención: Graduar la aproximación al trauma, el ritmo y la intensidad del trabajo con las escenas traumáticas y los síntomas disociativos, ajustándose a las necesidades y posibilidades de cada participante (prevenir el riesgo de retraumatización/ revictimización). Tratamiento en fases: estabilización-abordaje del traumaintegración. Técnicas de conciencia y de vivencia, con trabajo vicario, construcción de imágenes y objetos intermediarios para tomar distancia en las escenas más intensas. Estructurar los caldeamientos y la intervención. Caldeamientos activos en todas las sesiones para bajar el estado de alarma y movilizar el cuerpo. Foco en la latencia grupal, en el protagonista y en el grupo (trabajo grupal vs. trabajo individual en grupo). Manejo de las identificaciones y resonancias durante toda la sesión. Manejo de la dinámica grupal de coaliciones/ exclusiones en el proceso. Control/manejo de las salidas distorsionadoras del grupo durante la sesión (reforzar la función del grupo como continente seguro, implicado y presente físicamente durante toda la sesión); salidas de la sala únicamente en circunstancias extraordinarias previa explicación.

7. Hacer más claros los criterios de derivación. Recogida más exhaustiva de datos de los participantes a partir de las historias clínicas (ingresos y tratamientos…). Distribución de tareas en el equipo auxiliar (registros escritos, grabaciones, comentarios desde la observación, seguimiento de evolución clínica…).

8. Calendario de trabajo para los nuevos grupos: preparación de los protocolos durante el verano, recogida de datos y evaluaciones en septiembre, sesiones psicoeducativas desde mediados de septiembre a mediados de octubre, sesiones terapéuticas desde octubre a junio.

Nos encontramos en continuo procesamiento (cualitativo y cuantitativo) de los datos registrados desde el comienzo de la experiencia, teniendo informes de resultados y seguimientos (que se realizan al cabo de un año de la finalización del grupo) de tres grupos. Los resultados (ver tablas en anexos), indican mejorías significativas en diferentes aspectos que vamos a comentar. Faltan los procesamientos de datos de los grupos de Disociación y Somatización, que está realizando otra parte del equipo. La continuidad del estudio permitirá un procesamiento más fiable y válido de los datos,
incluyendo comparaciones intergrupos, al aumentar el tamaño de la muestra estudiada y debido al perfeccionamiento en la aplicación de las técnicas de forma más ajustada a las características de estos pacientes y grupos. Desde el otoño de 2012, se introduce sistemáticamente una serie de 10 sesiones grupales psicoeducativas estructuradas previas al inicio de los grupos terapéuticos con notables beneficios. En el momento de escribir el presente artículo, ha finalizado el grupo TR4 (7 participantes) y está en marcha el grupo DS3 (5 participantes), cuyos datos están pendientes de procesamiento. Se ha publicado la experiencia del primer grupo y el caso clínico de una de sus participantes (Filgueira Bouza et al., 2012. Anuario no 6 de la Sección de Psicoloxía Clínica del COP-Galicia), accesible al público desde el primer trimestre de 2013 en http://www.copgalicia.es/copgalicia.asp?id=40

2.4 Descripción resumida de las sesiones

Material y Método: Además de las evaluaciones pre- y post- tratamiento (Protocolo de investigación COP-Galicia versiones 2010 y 2011, Dissociative Experiences Scale de Bernstein & Putnam, Escala de Evolución de Schwartz 10, Escala de Autocuidado de González y Mosquera, Escala de Habilidades Sociales de Gismero), en todas las sesiones se cubre una encuesta antes de comenzar y otra al finalizar, para valorar la evolución del estado de los pacientes desde la sesión anterior y durante el transcurso de la sesión actual. Disponen también de tres cajas para guardar notas sobre “LO QUE QUIERO GUARDAR PARA LA PRÓXIMA SESIÓN”, “NO ME ATREVO A”, “EL PASADO”. Aunque tienen el calendario de sesiones por escrito, siempre se les avisa por teléfono la víspera de cada cita para que no se olviden. Hay un equipo de observadores y auxiliares de la intervención siempre presente en las sesiones para registro, apoyo a las terapeutas principales, análisis y procesamiento del material de trabajo. Los datos obtenidos con el protocolo del COP-Galicia (el resto de las escalas son objeto de otro estudio) se transcriben en las correspondientes tablas y se procesan con el programa estadístico SPSS 15.0 para Windows (ANOVA estadístico F).

Grupo Trauma & Disociación 1, 2010 1a Parte

SESIÓN No 1 29 ABRIL 2010 10:00 a 12:00 h.: Presentación, Sociometría y Límites. Espacio (distancia) y Dibujos (autopresentación).

SESIÓN No 2 13 MAYO 2010 10:00 a 12:00 h.: Exploración de sus relaciones, su estado clínico reflejado en el cuerpo, la capacidad de autocuidado y proyección hacia el futuro.

SESIÓN No 3 27 MAYO 2010 10:00 a 12:00 h.: Búsqueda de un lugar seguro para afrontar la sintomatología. Expresión somática y exploración del espacio.

SESIÓN No 4 10 JUNIO 2010 10:00 a 12:00 h.: Los roles por desarrollar y los recursos para hacerlo. Sillas vacías (lo malo vs. lo deseado – cómo llegar).

SESIÓN No 5 24 JUNIO 2010 10:00 a 12:00 h.: Identificaciones, Interterapia, Desarrollo de roles más funcionales. Títeres (yo real vs. yo ideal, modelos a seguir).

SESIÓN No 6 8 JULIO 2010 10:00 a 12:00 h.: Balance, Despedidas, Proyectos y Evaluaciones. Feedback desde <silla protagonista> en el centro del espacio escénico.

2a Parte SESIÓN No 7 14 OCTUBRE 2010 10:00 a 12:00 h.: nuevas normas, feedback sobre la primera parte de la experiencia, valoración del estado del grupo, énfasis sobre las mejoras, plan de trabajo para la 2a parte (profundizar en las temáticas individuales).

SESIÓN No 8 28 OCTUBRE 2010 10:00 a 12:00 h.: psicodrama centrado en protagonista, relación de hija cuidadora con madre dependiente.

SESIÓN No 9 11 NOVIEMBRE 2010 10:00 a 12:00 h.: efectos del trabajo grupal, estrategias de afrontamiento de crisis, exploración del estado de malestar y bienestar, habilidades de autocontrol, observación de cambios.

SESIÓN No 10 25 NOVIEMBRE 2010 10:00 a 12:00 h.: balance de asistencias, evolución de los grupos, manejo de la dependencia grupal, beneficios terapéuticos, extrapolación de resultados, su responsabilidad en producir el cambio, el duelo de una participante y su relación con el marido, búsqueda de apoyos, prescripción de tareas.

SESIÓN No 11 9 DICIEMBRE 2010 10:00 a 12:00 h.: elaboración de la sesión anterior, mecanismos de defensa, respuestas adaptativas, alternativas de manejo de los problemas.

SESIÓN No 12 23 DICIEMBRE 2010 10:00 a 12:00 h.: balance de la experiencia, feedback, recomendaciones para el futuro, despedidas.

Procesamiento de la 1a parte: los datos cuantitativos preliminares del estudio se presentan en los Anexos. Aquí hacemos nuestra valoración cualitativa preliminar.

Hay que comenzar por explicar que se trata de un grupo experimental de aproximación al tratamiento de la patología traumática con el método psicodramático, documentado con la literatura revisada pero con ciertas dudas y discrepancias relacionadas con el procedimiento. El principal aspecto a controlar es si la verbalización de las experiencias traumáticas y, en su caso, la reviviscencia de dichas escenas en el espacio escénico sirven de alivio y posible resolución del conflicto, o bien tienen el efecto de empeorar la sintomatología complicando la evolución clínica. No hemos alcanzado una conclusión firme sobre esta polémica. Algunos pacientes refieren sentir alivio al relatar sus historias personales ante el grupo, no obstante otros informan de empeoramiento en la sintomatología después de una sesión de alta intensidad emocional. No sabemos si dicho empeoramiento implica una intensificación puntual de la vivencia de malestar post-sesión y no necesariamente un agravamiento del estado clínico o la evolución, pero es importante estar atentos a estos aspectos y tratar de regularlos en la siguiente sesión. El paciente puede no ser consciente de la conexión entre lo trabajado en la sesión y su malestar posterior.

El grupo solo hizo una aproximación al método psicodramático, con ejercicios sociométricos, de caldeamiento, de manejo de límites físicos, de acercamiento al espacio escénico y ejercicios con sillas vacías y títeres. No hubo ninguna sesión de trabajo centrado en un protagonista, sino que se trabajó sociodramáticamente y teniendo en cuenta, por encima de todo, la contención emocional para prevenir un posible desbordamiento por resonancia entre los miembros del grupo. A pesar de la evitación de un trabajo frontal sobre las escenas traumáticas por parte de las terapeutas, varios miembros del grupo incidieron en las mismas y dichas intervenciones no fueron rechazadas sino reforzadas por los demás participantes. Aun reconociendo el efecto reactivador de la vivencia traumática, la mayoría se mostraba partidaria de abordar esta temática en las sesiones. Igualmente, la mayor parte de los pacientes declararon su deseo de continuar con la experiencia que, hasta entonces, no se había adentrado en profundidad sobre la patología motivo de consulta.

Tanto los pacientes como sus terapeutas y, en algunos casos, los familiares han informado de cierta mejoría en el transcurso del proceso, particularmente en lo relativo al manejo de las relaciones interpersonales y a los proyectos vitales.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta las reacciones minoritarias. Si una experiencia grupal conlleva un sufrimiento improductivo para algún participante, esto es tan relevante como el beneficio mayoritario. Tratar de ver qué perfil de paciente puede presentar problemas es una de las metas de este trabajo, de cara a la selección de posteriores grupos.

Las valoraciones fueron más positivas que negativas, aunque se plantearon algunas valoraciones negativas. Algunos participantes se cuestionaban su continuidad, pero es posible que la respuesta inmediata en la última sesión esté motivada por las dificultades de vinculación y como una anticipación del miedo al abandono. Una valoración negativa puede también estar directamente relacionada con un empeoramiento puntual, dadas las dificultades de una visión global que muchos presentan. También la tendencia a la visión negativa y la falta de esperanza en el futuro pueden condicionar las valoraciones.

Las valoraciones positivas pueden estar mediadas por la tendencia a “no darse cuenta” y a mostrar un aspecto de aparente normalidad que algunos de estos pacientes presentan.

Por ello, tanto las evaluaciones positivas como negativas han de ser filtradas por el juicio clínico de los terapeutas y el conocimiento individualizado de cada caso. Disponemos hasta la fecha únicamente de una valoración reciente, siendo más relevante el efecto mantenido a largo plazo, que sólo podrá analizarse con posterioridad.

La impresión global de los terapeutas es positiva. Hemos visto evoluciones globales positivas en muchos pacientes y se han podido manejar las situaciones que anticipábamos complejas como conjugar las diferencias individuales y la aproximación al trauma. Hemos de aprender a lo largo de la experiencia pero nuestra impresión es que se trata de un modelo válido para el abordaje de estos casos.

Procesamiento de la 2a parte: lo primero que nos preguntamos es sobre la razón de la irregularidad en la asistencia a las sesiones de esta segunda parte, pues los 12 participantes de la primera parte aceptaron continuar. Queda solo la mitad del grupo, y estos 6 participantes no asisten a todas las sesiones. Podría guardar relación con el hecho de que la pausa fue demasiado larga (3 meses), con cambios en las circunstancias vitales de los pacientes, con el déficit en autocuidado y adherencia al tratamiento característico de este tipo de pacientes…

Los participantes que continuaron argumentaban la mejoría experimentada, siempre con oscilaciones, pero suficiente para confiar en seguir obteniendo beneficio.

En esta segunda parte se profundizó más en trabajos psicodramáticos individuales, sin dejar de atender a la dinámica grupal. Los propios miembros del grupo mostraban inclinación a adentrarse en sus historias y cierta resistencia al trabajo sociodramático (las propuestas colectivas les parecían insuficientes, les generaban fatiga…), aunque este produjo ciertos vínculos por identificación con efectos terapéuticos en algunos miembros. Las sesiones centradas en protagonista tuvieron efectos positivos sobre la evolución posterior inmediata, sobre todo en la línea de una mayor autoafirmación, aunque no estuvieron exentas de complicaciones que ponen de manifiesto la inestabilidad en el mantenimiento de los logros en vidas tan impredecibles y personalidades tan frágiles. Profundizar en las heridas individuales efectivamente removía a todo el grupo, que requería un trabajo posterior de elaboración de la vivencia experimentada vicariamente (en espejo). Tal vez este efecto ejerció su influencia en determinadas ausencias, aunque fueran justificadas con otros argumentos.

Varios pacientes inabordables antes de la experiencia grupal empezaron a sacar más provecho en la psicoterapia individual. Parece reforzarse la idea de que estos cuadros precisan de ambos abordajes paralelos.

No podemos pasar por alto la peculiaridad de haber celebrado la última sesión con una sola paciente.

Grupo Trauma 2, 2011

SESIÓN No 1 17 Febrero 2011 09:30 a 11:30 h.: Presentación, evaluaciones, contrato grupal, sociometría, ejercicios de espacio y contacto, creación de vínculos.

SESIÓN No 2 3 Marzo 2011 09:30 a 11:30 h.: Integración grupal, espacio propio, dibujo proyectivo de la situación/ historia personal, contención emocional.

SESIÓN No 3 17 Marzo 2011 09:30 a 11:30 h.: Historias personales, tratamientos, psicoeducación, sillas pasado/ presente/futuro, manejo de emociones.

SESIÓN No 4 31 Marzo 2011 09:30 a 11:30 h.: Escritos de reflexión sobre el trabajo con las sillas, el pasado en el presente, desarrollo de roles alternativos, psicodrama sobre escena de pareja en riesgo de separación (escultura, soliloquio, cambio de roles, doble, espejo, multiplicación dramática).

SESIÓN No 5 14 ABRIL 2011 09:30 a 11:30 h.: Manejo adaptativo de la agresividad y otras emociones consideradas negativas (ira, culpa, rencor…), transferencia y tele, sociodrama con la escena de una protagonista resistente (cambio de roles, doble).

SESIÓN No 6 28 ABRIL 2011 09:30 a 11:30 h.: Cohesión grupal, profundizan en las historias personales, control del histrionismo y el victimismo, límites y regulación emocional, feedback sobre progresos.

SESIÓN No 7 12 MAYO 2011 09:30 a 11:30 h.: Balance de las 6 primeras sesiones, planificación del trabajo pendiente (revisión de escenas a revisar y entrenamiento de habilidades a desarrollar), psicodrama con el submundo fantasmagórico de una protagonista (escultura, soliloquio, cambio de roles, doble), fantasía/realidad, relación madrehija, dependencia/emancipación.

SESIÓN No 8 26 MAYO 2011 09:30 a 11:30 h.: psicodrama sobre relación de pareja en crisis (escultura, soliloquio, cambio de roles), secuelas traumáticas, crisis disociativa, control de impulsos/ conductas autolíticas, contención física y emocional, maltratos, reviviscencia.

SESIÓN No 9 9 JUNIO 2011 09:30 a 11:30 h.: Posición depresiva, identificación, psicodrama sobre el aislamiento del protagonista (escultura, soliloquio, cambio de roles, manejo del espacio, lectura del cuerpo), desarrollo de habilidades sociales y asertividad.

SESIÓN No 10 23 JUNIO 2011 09:30 a 11:30 h.: Evolución personal y grupal, re-creación de la historia traumática con nuevas narrativas (escritura), cuento grupal, dramatización de la nueva historia, desbordamiento, contención de histrionismo, límites, reformulación, connotación positiva, alternativas de manejo con apoyo grupal, proyección hacia el futuro, role-playing para entrenamiento de escena conyugal de separación (cambio de roles, soliloquio), utilización de recursos y apoyos, desbloquear corazas.

SESIÓN No 11 7 JULIO 2011 09:30 a 11:30 h.: Evolución personal (avances de los protagonistas), psicodrama sobre el bloqueo de una protagonista en situación de maltratos y abusos (sillas vacías pasado/ presente/futuro, escultura, soliloquio, cambio de roles, doble, espejo, trabajo corporal), roles y escenas encadenados (repetición de historias), desarrollo de nuevos roles alternativos, liberación, independencia, atención a las propias necesidades, manejo de la dependencia grupal (límite de sesiones, estructuración, transferencia de aprendizaje), cierre de historias personales.

SESIÓN No 12 21 JULIO 2011 09:30 a 11:30 h.: Valoración de la experiencia grupal, balance de logros, identificación de cambios experimentados tras los trabajos escénicos (protagonistas y vicarios), comentar aspectos negativos para reajustes, intercambios (lo que se llevan unos de otros), feedback (espejos recíprocos y del equipo), identificación de necesidades pendientes, información sobre dispositivos/servicios disponibles, despedidas, escultura grupal de inicio y cierre.

Procesamiento: los pacientes de este grupo profundizaron más en sus dificultades, con reacciones de mayor intensidad emocional. Las sesiones se distribuyen en: 1) manejo de la sociometría y creación de vínculos, 2) psicodramas con protagonista (se intentó dar la oportunidad a todos los participantes), 3) balance y cierre. Los resultados (ver Anexos) mejoran sensiblemente con respecto al grupo anterior.

Progresivamente facilitamos a los participantes sesiones individuales, de pareja y de familia en el hospital, más que en las USM, mientras dura el proceso grupal. Parece que la continuidad del vínculo terapéutico es un factor a considerar en la evolución, aunque está por controlar el curso de estos pacientes en la USM una vez que son nuevamente remitidos a sus terapeutas de referencia.

Grupo Trauma 3, 2011-2012

SESIÓN No 1 20 OCTUBRE 2011 11:30 a 13:30 h.: Presentación, evaluaciones, contrato grupal, explicación de tareas y método, sociometría, ejercicios de espacio y contacto, creación de vínculos, manejo de tele y transferencia.

SESIÓN No 2 3 NOVIEMBRE 2011 11:30 a 13:30 h.: Integración grupal, caldeamiento con identificación proyectiva y abreacción a través del cine, exploración de una historia familiar (psicodrama centrado en protagonista) con esculturas, soliloquios, cambio de roles, espejo y multiplicación dramática, las figuras del héroe y el villano, tácticas de evasión de la realidad.

SESIÓN No 3 17 NOVIEMBRE 2011 11:30 a 13:30 h.: Reajustes de la dinámica grupal en nuevo espacio de trabajo, ejercicio estructurado en el espacio para identificación de emociones pasadopresente- futuro, técnicas gráficas, historia psicodramática con todos los participantes (sociodrama), esculturas, soliloquios, trabajo sensoriomotriz, elaboración del pasado.

SESIÓN No 4 1 DICIEMBRE 2011 11:30 a 13:30 h.: Más trabajo sociométrico por cambios en la composición del grupo (traslados, abandonos, incorporaciones), psicodrama centrado en protagonista sobre tema de pareja (separación) y modelos familiares, con esculturas, soliloquios y cambios de roles, refuerzo del ideal del yo, trabajo con la resonancia afectiva del grupo.

SESIÓN No 5 22 DICIEMBRE 2011 11:30 a 13:30 h.: Navidad y Familia, exploración estructurada de emociones a través del dibujo proyectivo con todo el grupo (sociodrama), trabajo sensoriomotriz, tapping EMDR, análisis y explicación del proceso fomentando insight sobre los cambios.

SESIÓN No 6 19 ENERO 2012 11:30 a 13:30 h.: Crisis vitales del presente: enfermedad, ausencias, pérdidas, separaciones, relaciones alteradas, oscilaciones del estado clínico… Transmisión de la historia familiar. Psicodrama centrado en protagonista sobre relación madre-hijos, con esculturas, soliloquios, cambios de roles, espejo, doble. Trabajo con las corazas, defensas y contención.

SESIÓN No 7 2 FEBRERO 2012 11:30 a 13:30 h.: Balance y análisis del proceso (ya hay cambios reseñables), temas pendientes,
expectativas… Exploración de esquemas internos (estados del yo) y estereotipos en la interacción, con varios miembros del grupo, con esculturas, soliloquios y cambios de roles.

SESIÓN No 8 16 FEBRERO 2012 11:30 a 13:30 h.: Reestructuración sociométrica del grupo por nuevas bajas, restitución de experiencias vividas entre participantes del grupo fuera de las sesiones, sesión verbal centrada en protagonista con autolisis, pautas preventivas, desarrollo de respuestas alternativas, revisión de dinámicas intrapsíquicas y vinculares, exploración y fomento de recursos.

SESIÓN No 9 1 MARZO 2012 11:30 a 13:30 h.: Revisión de evolución, circunstancias vitales del presente, exploraciones activas de estilos de enfrentamiento del malestar, con esculturas, soliloquios y trabajo sensoriomotriz, análisis de posturas desadaptativas y búsqueda de posturas emocionales de tranquilidad con análisis detallado del trayecto de unas a otras. Respaldo grupal de una participante con enfermedad grave.

SESIÓN No 10 15 MARZO 2012 11:30 a 13:30 h.: Manejo de la dependencia en previsión del final próximo del grupo, desestabilizaciones en anticipación de dicho final, se cuestionan progresos demandando continuidad del tratamiento, grupo en posición depresiva, trabajo con las barreras que obstaculizan el crecimiento, con varios participantes, con esculturas, soliloquios, cambios de roles, multiplicación dramática.

SESIÓN No 11 29 MARZO 2012 11:30 a 13:30 h.: Habilidades de supervivencia y autosuperación, el esfuerzo, evolución y refuerzo de los vínculos, trabajo en imaginación centrado en protagonista resistente a la acción, favoreciendo abreacción sobre historia familiar en proyección al futuro, lectura de la expresión corporal, manejo de apoyos, uso del humor para desdramatizar vivencias traumáticas y situaciones críticas. Reconocen franca mejoría.

SESIÓN No 12 19 ABRIL 2012 11:30 a 13:30 h.: Programación de seguimiento en consultas, cuento grupal para revisión y balance del proceso, con proyección hacia el futuro, esculturas y soliloquios, mensajes a los ausentes, feedback sobre la evolución personal y grupal, lo que dejan y se llevan de los compañeros, agradecimientos, despedidas y evaluación.

Procesamiento: Este grupo trabaja con alta involucración emocional y fuerte tendencia a abordar las experiencias traumáticas, a pesar de la contención que ejerce el equipo dirigiéndolo hacia escenas disfuncionales del presente. Evoluciona muy cohesionado en el núcleo que se mantiene hasta el final (5 participantes de los 11 que iniciaron), donde están muy presentes algunos de los que abandonaron y tratan de integrarse firmemente los miembros más periféricos. Hay un subgrupo de 3 mujeres en torno al cual pivotan los demás y que funciona como red de apoyo interpersonal ante la finalización de la terapia grupal. En sus encuentros fuera del grupo practican y refuerzan el aprendizaje adquirido en el proceso grupal. Se les estimula a utilizar esta red de apoyo como base para ampliar su red social en territorios ajenos al grupo, una vez se constata que no respetan la consigna de no relacionarse fuera del grupo pero cumplen con el principio de restitución (devolver al grupo lo que sucede entre ellas fuera del mismo). El proceso grupal siguió las fases evolutivas habituales. Se contemplaron incorporaciones de pacientes que habían participado en una experiencia anterior y trasvases de pacientes entre grupos para los ajustes entre perfiles y dinámicas y del tamaño grupal, y para mejorar la integración. Se valora que esta medida fue acertada produciendo estimativamente los resultados esperados. La mayoría recibió terapia individual, familiar, de pareja o EMDR paralela. Se desarrolló más que en grupos anteriores el trabajo sensoriomotriz y la integración de enfoques. También las sesiones fueron más estructuradas, tratando de implicar en el trabajo de cada día a la mayoría de los participantes. Hubo menos psicodrama centrado en protagonista, pero las sesiones de este tipo produjeron una fuerte resonancia y quedaron destacadas en la memoria de los participantes. Las sesiones fueron muy intensas y fatigosas. Debido a su duración y horario de cierre, el equipo terapéutico no mantuvo muchas reuniones de puesta en común (se ha programado una reunión final de equipo para balance y procesamiento). Las pacientes, en cambio, cada vez se quedaban más tiempo reunidas antes de abandonar el hospital. Los registros están siendo procesados por los alumnos y supervisados por los docentes.

III. RESULTADOS Y DISCUSIÓN


En los Anexos presentamos los datos básicos y clínicos de la muestra, tablas y gráficos de resultados, además de la Escala de Salud General (ESG), las Encuestas de Resultado y Relación (instrumentos incluidos en nuestro protocolo) y las Guías para el Registro/Procesamiento de las sesiones y Valoración del Proceso (individual y grupal).

El protocolo completo se puede ver en http://www.copgalicia.es/pdf/Anuario_de_ Psicoloxia_Clinica_3.pdf.

Se incluyen datos de 6 pacientes tratados individualmente por un psicodramatista del equipo investigador. Hay datos de cada grupo por separado (TR&DS1, TR2, TR3) y de los dos primeros grupos más los pacientes individuales tomados conjuntamente. En este artículo, se focalizan los datos de los grupos de Trauma, pues los grupos de Disociación y Somatización están siendo procesados por otra parte del equipo. Aparecen los resultados de los cambios pre/ post – tratamiento, control de seguimiento de los tres grupos (un año después de finalizados), y la evolución de los pacientes a lo largo de las sesiones. Se tienen en cuenta valoraciones sobre resultados (percepción de bienestar/malestar, funcionalidad) en las distintas esferas de relación y actividad de los pacientes (individual, familiar, social), la percepción/perspectiva sobre el problema, el logro de objetivos, y la mejoría percibida, realizadas desde el punto de vista de los pacientes, familiares, el grupo y el equipo terapéutico. Estos son nuestros indicadores de efectividad. Tenemos en marcha el procesamiento técnico (cualitativo) del registro de las sesiones.

En comparación con el primer grupo (n=8), donde no aparecen diferencias significativas pre/post tratamiento/ seguimiento en ninguno de los ítems de la ESG (el más cercano a la significación estadística es el que se refiere a las relaciones interpersonales), en el análisis conjunto (los 2 primeros grupos más los pacientes individuales), dicha variable y la puntuación global alcanzan la significación (n=26). Los resultados mejoran sensiblemente en el segundo grupo (n=8), donde aparecen diferencias significativas pre/post tratamiento en 4 ítems de la ESG, los referidos a funcionalidad, relaciones interpersonales, percepción del problema y sueño, y en la puntuación global; diferencias significativas pre-tratamiento/seguimiento en todos los ítems (8) de la ESG (grado de preocupación por el problema, funcionalidad, relaciones interpersonales, replegamiento, irritabilidad, percepción del problema, sueño, capacidad de disfrute), en la puntuación total y en la pregunta final (estado de la dificultad); y diferencias significativas post- tratamiento/ seguimiento en 3 ítems, los referidos al grado de preocupación por el problema, funcionalidad y capacidad de disfrute, y en la puntuación total. El tercer grupo (n=5) arroja diferencias significativas pre/post tratamiento (mejoría) en 2 ítems, funcionalidad y percepción del problema (el n más pequeño limita el poder de comparación); la comparación pretratamiento/ seguimiento arroja diferencias significativas en todos los ítems (8) de la ESG y en la puntuación total; y la comparación post-tratamiento/seguimiento arroja diferencias significativas en 5 ítems, los referidos a grado de preocupación por el problema, funcionalidad, replegamiento, percepción del problema y capacidad de disfrute, y en la puntuación total. Parece que los resultados de final de tratamiento se mantienen o mejoran un año después, en el control de seguimiento; también aparecen en el seguimiento mejoras con respecto a la situación pre- tratamiento que no aparecían en el control posttratamiento, lo que sugiere algún tipo de efecto diferido, puesto que en ningún caso habían retomado o iniciado otro tratamiento.

En cuanto a la consecución de objetivos y mejoría percibida, se mantienen en el primer grupo los datos de final de tratamiento en el control de seguimiento. En el segundo grupo, aumenta el número de pacientes que hablan en pasado de su problema. En los dos grupos la mayoría percibe un logro parcial de objetivos, pero en el segundo grupo la percepción de mejoría es mayor. Los 6 pacientes del segundo grupo contactados en el seguimiento afirman estar mejor, incluso en otras esferas de su vida diferentes del motivo de consulta, atribuyendo la mejoría en alto grado a lo trabajado en las sesiones (puntuación de 7,33 sobre 10). En el tercer grupo, dos de cinco pacientes hablan en pasado del problema, todos refieren un logro parcial de objetivos, y la percepción de mejoría es superior según el grupo/ familia y el equipo terapéutico que según el paciente. En el control de seguimiento (n=6), los 5 pacientes que completaron el tratamiento refieren estar igual que en el control post-tratamiento. El que abandonó lo hizo porque no le agradó el enfoque ni sentía afinidad con los compañeros de grupo, y se encuentra peor. 4 han encontrado mejoría en otras esferas de su vida desde la finalización del tratamiento y consideran los logros relacionados con lo trabajado en las sesiones en un grado elevado (puntuación de 8,75 sobre 10). No han consultado con más especialistas ni han considerado retomar el tratamiento, salvo en un caso que señala su limitada duración, demandando más sesiones.

En cuanto a la evolución a lo largo de las sesiones, para el segundo grupo mejora progresivamente la percepción de resultados en las diferentes esferas de la vida (individual, familiar, social), apareciendo un pico en torno a la mitad del proceso grupal (5a sesión) que, con oscilaciones en las siguientes sesiones, tiende a mantenerse o incrementarse hacia el final. En el tercer grupo la mayoría de las puntuaciones se mantienen, con oscilaciones, por debajo de 5, alcanzándose los mejores resultados entre las sesiones 7a y 10a, con puntuaciones por encima de 7 (escala de 0 a 10). De nuevo, se aprecian diferencias entre las valoraciones subjetivas del resultado individual, el resultado en la relación en el entorno sociofamiliar y la estimación global sobre resultado (lo que sugiere una dificultad en estos pacientes para reconocer o admitir la mejoría que sí se percibe desde el exterior).

En cuanto a la relación con el terapeuta, el enfoque/método y las metas, el segundo grupo presenta puntuaciones en torno a 7, con las mejores valoraciones hacia la cuarta sesión, y sufre oscilaciones con tendencia a estabilizarse en un nivel similar al de la primera sesión o ligeramente superior al final del proceso. Para la interpretación de estos resultados, cabe señalar que, en el segundo grupo, la 4a sesión fue tal vez la más (ortodoxamente) psicodramática. Se trabajó un problema de pareja con la estructura clásica de la sesión de psicodrama y las técnicas psicodramáticas clásicas básicas, produciendo un intenso y significativo eco grupal (catarsis de
integración). Hay que destacar que las puntuaciones sobre “Relación” (con el terapeuta, el enfoque/método y las metas) parten de un nivel alto (entre 6,5 y 8,5 en una escala de 10) desde la primera sesión. En el tercer grupo, la relación con el terapeuta y el enfoque se mantiene por encima de 5 a lo largo de todas las sesiones, concentrándose en torno a 8 la mayoría de las puntuaciones. La relación con las metas y la estimación global sobre relación sufren más oscilaciones, concentrándose las puntuaciones en torno a 7. Consideramos estos datos sugerentes en relación al efecto documentado de la confianza depositada por el paciente sobre el método y el psicoterapeuta.

La percepción de mejoría por parte del paciente, la familia, el grupo y el equipo terapéutico parece coincidir, en el segundo grupo, en mejores valoraciones hacia la mitad y al final del proceso. En el tercer grupo, la percepción subjetiva individual sufre más oscilaciones y arroja puntuaciones inferiores a la percepción de la familia, el grupo y el equipo terapéutico, constatándose una evolución media satisfactoria.

Todos los pacientes que llegan al final del proceso coinciden en señalar que el tratamiento grupal específico les permite sentirse comprendidos por compartir un problema común, y favorece el relato de la experiencia traumática en confianza y sin estigma. Se puede deducir de sus comentarios, en los controles de seguimiento, sobre lo positivo y lo negativo de las sesiones grupales, que valoran la oportunidad de identificarse y aprender de los otros (dejan de sentirse “raros”, se aceptan, descubren nuevas perspectivas…), aunque la reviviscencia resulte dura.

Parece que el enfoque integrador, la intervención focal estructurada, más ajustada a perfiles y necesidades, y un proceso ininterrumpido favorece los resultados. No podemos, no obstante, alcanzar conclusiones más firmes en tanto no dispongamos de comparaciones intergrupos y un análisis más minucioso de los registros.

 

PROPUESTAS PARA REFLEXIONAR SOBRE LA PSICOPATOLOGÍA Y LOS TRATAMIENTOS

STOP DSM

http://www.stopdsm.blogspot.com/ POR UNA PSICOPATOLOGÍA CLÍNICA, QUE NO ESTADÍSTICA.

NO GRACIAS.EU: UNA WEB POR LA TRANSPARENCIA EN LAS RELACIONES CON LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA

Una plataforma para incidir – y cambiar – las relaciones entre la Industria Farmacéutica, la Administración pública y los Profesionales de la salud. Por iniciativa de la Federación de Asociaciones para la defensa de la Sanidad Pública (FADSP) se constituye una Plataforma denominada “nogracias.eu” integrada en el movimiento internacional “Nofreelunch” y sus filiales USA, UK, “No Gracie, Pago Io”-Italia… La plataforma quiere sensibilizar a la sociedad y en particular al sector sanitario – administración, profesionales y pacientes – a fin de cambiar las relaciones, actualmente distorsionadas, con la Industria Farmacéutica. La plataforma se reconoce en la iniciativa de la OMS del “Buen Gobierno de los Medicamentos”: un nuevo marco ético para poner en valor el ejercicio profesional, el uso racional de los medicamentos y el buen gobierno de las instituciones públicas http://www.nogracias.eu/v_portal/apartados/pl_basica.asp?te=2311 (plataforma) http://www.nogracias.eu/v_portal/apartados/pl_basica.asp?te=2310 (manifiesto) http://www.nogracias.eu/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=7506&te=&idage=&vap=0&codrel=583

PREMIO A ENFERMEDADES INVENTADAS (MEDICALIZACIÓN, DISEASE MONGERING)

Los psicólogos clínicos critican que la salud mental se apoya en exceso en la medicación

http://www.elpais.es/articulo/elpepiautpvs/20051121elpvas_4/Tes/

La polémica sobre la invención de los trastornos mentales: ¿escuchando al fármaco o al paciente? ¿inventan enfermedades para comercializar fármacos?

http://www.casadellibro.com/libro-la-invencionde-trastornos-mentales-escuchando-alfarmaco-o-al-paciente/2900001212457

HÉCTOR GONZÁLEZ PARDO Y MARINO PÉREZ ÁLVAREZ

Acerca de La Invención de Trastornos Mentales

Héctor González Pardo y Marino Pérez Álvarez, autores del libro “La invención de los trastornos mentales”, alertan de la creciente aparición en las últimas décadas de nuevos tipos de trastornos mentales y de la incidencia de los ya conocidos, y denuncian que esta tendencia a la psicopatologización tiene mucho que ver con intereses comerciales de la industria psicofarmacéutica, considerando a ésta como el mayor sistema de invención de trastornos mentales y de su tratamiento.

Los psiquiatras cargan contra el libro «La invención de trastornos mentales» http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1839_46_583748__SociedadyCultura-psiquiatras-cargan-contra-libroinvencion-trastornos-mentales Sobre la invención de trastornos mentales

Lne.es 9 de diciembre de 2007

http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1846_52_586034__Opinion-Sobreinvencion-trastornos-mentales

“Medical Ghostwriting” a los tribunales: pseudopublicidad de productos farmacéuticos por autores invitados http://aep.fidp.net/contenido/medical-ghostwriting-lostribunales-pseudopublicidad-de-productosfarmaceuticos-por

 

LA RAÍZ DE LA VIOLENCIA. 12 puntos.
Alice Miller, 2008 http://www.alice-miller.com

Hace ya varios años que está científicamente comprobado que los efectos devastadores de los traumatismos infligidos a los niños repercuten inevitablemente sobre la sociedad. Esta verdad concierne a cada individuo por separado y debería –si fuese suficientemente conocida– llevar a modificar fundamentalmente nuestra sociedad, y sobre todo a liberarnos del crecimiento ciego de la violencia. Los puntos siguientes ilustrarán esta tesis:

1) Cada niño viene al mundo para expandirse, desarrollarse, amar, expresar sus necesidades y sus sentimientos.

2) Para poder desarrollarse, el niño necesita el respeto y la protección de los adultos, tomándolo en serio, amándolo y ayudándolo a orientarse.

3) Cuando explotamos al niño para satisfacer nuestras necesidades de adulto, cuando le pegamos, castigamos, manipulamos, descuidamos, abusamos de él, o lo engañamos, sin que jamás ningún testigo intervenga en su favor, su integridad sufrirá de una herida incurable.

4) La reacción normal del niño a esta herida sería la cólera y el dolor. Pero, en su soledad, la experiencia del dolor le sería insoportable, y la cólera la tiene prohibida. No le queda otro remedio que el de contener sus sentimientos, reprimir el recuerdo del traumatismo e idealizar a sus agresores. Más tarde no le quedará ningún recuerdo de lo que le han hecho.

5) Estos sentimientos de cólera, de impotencia, de desesperación, de nostalgia, de angustia y de dolor, desconectados de su verdadero origen, tratan por todos los medios de expresarse a través de actos destructores, que se dirigirán contra otros (criminalidad, genocidio), o contra sí mismo (toxicomanía, alcoholismo, prostitución, trastornos psíquicos, suicidio).

6) Cuando nos hacemos padres, utilizamos a menudo a nuestros propios hijos como víctimas propiciatorias: persecución, por otra parte, totalmente legitimada por la sociedad, gozando incluso de un cierto prestigio desde el momento en que se engalana con el título de educación. El drama es que el padre o la madre maltratan a su hijo para no sentir lo que le hicieron a ellos sus propios padres. Así se asienta la raíz de la futura violencia.

7) Para que un niño maltratado no se convierta ni en un criminal, ni en un enfermo mental es necesario que encuentre, al menos una vez en su vida, a alguien que sepa pertinentemente que no es él quien está enfermo, sino las personas que lo rodean. Es únicamente de esta forma que la lucidez o ausencia de lucidez por parte de la sociedad puede ayudar a salvar la vida del niño o contribuir a destruirla. Esta es la responsabilidad de las personas que trabajan en el terreno del auxilio social, terapeutas, enseñantes, psiquiatras, médicos, funcionarios, enfermeros.

8) Hasta ahora, la sociedad ha sostenido a los adultos y acusado a las víctimas. Se ha reconfortado en su ceguera con teorías, que están perfectamente de acuerdo con aquellas de la educación de nuestros abuelos, y que ven en el niño a un ser falso , con malos instintos, mentiroso, que agrede a sus inocentes padres o los desea sexualmente. La verdad es que cada niño tiende a sentirse culpable de la crueldad de sus padres. Y como, a pesar de todo, sigue queriéndolos, los disculpa así de su responsabilidad.

9) Hace solamente unos años, se ha podido comprobar, gracias a nuevos métodos terapéuticos, que las experiencias traumatizantes de la infancia, reprimidas, están inscritas en el organismo y repercuten inconscientemente durante toda la vida de la persona. Por otra parte, los ordenadores que han grabado las reacciones del niño en el vientre de su madre, han demostrado que el bebé siente y aprende desde el principio de su vida la ternura, de la misma manera que puede aprender la crueldad.

10) Con esta manera de ver, cada comportamiento absurdo revela su lógica, hasta ahora ocultada, en el mismo instante en que las experiencias traumatizantes salen a la luz.

11) Una vez conscientes de los traumatismos de la infancia y de sus efectos podremos poner término a la perpetuación de la violencia de generación en generación

12) Los niños, cuya integridad no ha sido dañada, que han obtenido de sus padres la protección, el respeto y la sinceridad necesaria, se convertirán en adolescentes y adultos inteligentes, sensibles, comprensivos y abiertos. Amarán la vida y no tendrán necesidad de ir en contra de los otros, ni de ellos mismos, menos aún de suicidarse. Utilizarán su fuerza únicamente para defenderse. Protegerán y respetarán naturalmente a los más débiles y por consecuencia a sus propios hijos porque habrán conocido ellos mismos la experiencia de este respeto y protección y será este recuerdo y no el de la crueldad el que estará grabado en ellos.

DIAGRAMAS RELACIÓN VIOLENCIA FAMILIAR

Aprender a resolver los conflictos con la pareja, cuidando la armonía y el respeto mutuo, requiere una personalidad más segura, una actitud abierta y acceso a una información útil para afrontar las situaciones cotidianas.

CONSULTE A LOS ESPECIALISTAS EN VIOLENCIA FAMILIAR.

ANEXOS

DATOS PSICODRAMA 2010 N= 16

Enfoque:
Psicodrama: 4 (individual)
Integración: 12 (grupo psicodrama + terapia sistémica)

Edad:
Media: 42,25
Desviación típica: 11,66

Sexo:
Hombres: 2
Mujeres: 14

Etapa Vital
Adultos: 15
Tercera Edad: 1

Estado Civil
Soltero/a: 5
Casado/a: 4
Divorciado/a – Separado/a: 5
Viudo/a: 1
Desconocido: 1

Nivel Educativo
Universitario/a: 5
Bachillerato Superior: 1
Secundaria: 6
Primaria: 3
Desconocido: 1

Actividad Laboral
Técnico Superior Medio: 1
Trabajo cualificado: 5
Trabajo no cualificado: 1
Tareas domésticas: 4
En paro: 4
Pensionista: 1

Formato:
Individual: 4
Grupal: 12

Evolución Queja
Menos de 6 meses: 3
6 meses a 2 años: 5
Más de 2 años: 8

ESG Total:
Media: 43,73
Desviación típica: 19,99

Tratamiento anterior:
Psicofármacos: 11
Otros: 2
Ninguno: 3

Tratamiento simultáneo:
Psicoterapia: 1Psicofármacos: 2
Otros: 10
Ninguno: 3

Diagnóstico:
Afectivos: 10
Ansiedad: 1
Disociativos: 1
Control impulsos: 1
Adaptativos: 3

ESG 1 VS. ESG 2
ESG1 1 (5,75) – ESG2 1 (5,75) No diferencias
ESG1 2 (4,75) – ESG2 2 (5) No diferencias
ESG1 3 (5,83) – ESG2 3 (4,33) No diferencias (el más cercano a la significación estadística – 0,092) – * 3. Ha empeorado mis relaciones con otras personas
ESG1 4 (5,08) – ESG2 4 (6,25) No diferencias
ESG1 5 (5) – ESG2 5 (5,58) No diferencias
ESG1 6 (4,58) – ESG2 6 (4,58) No diferencias
ESG1 7 (5,17) – ESG2 7 (5,67) No diferencias
ESG1 8 (5,75) – ESG2 8 (5,83) No diferencias
ESG1 TOTAL (41) – ESG2 TOTAL (36,44) No diferencias

ESG1 PREGUNTA FINAL:
Media – 3,6
Desviación típica – 2,063

Habla Pasado:
Sí: 2
No: 11

Objetivo tratamiento:
Logrado parcialmente: 12
Conseguido totalmente: 1

Mejoría según paciente
Pequeña mejoría: 8
Mejoría: 5

Mejoría según terapeuta
Pequeña mejoría: 9
Mejoría: 4

Mejoría según familia – grupo
Igual: 3
Pequeña mejoría: 6
Mejoría: 4

 

DATOS PSICODRAMA TR&DS1 2010
N= 12 (sin los pacientes individuales)

Formato:
Integración: 12 (grupo psicodrama + terapia sistémica)

Edad:
Media: 42,33
Desviación típica: 10,066

Sexo:
Hombres: 1
Mujeres: 11

Etapa Vital
Adultos: 12

Estado Civil
Soltero/a: 4
Casado/a: 3
Divorciado/a – Separado/a: 4
Viudo/a: 1

Nivel Educativo
Universitario/a: 3
Bachillerato Superior: 1
Secundaria: 5
Primaria: 3

Actividad Laboral
Trabajo cualificado: 3
Trabajo no cualificado: 1
Tareas domésticas: 4
En paro: 3
Pensionista: 1

Formato:
Grupal: 12

Evolución Queja
Menos de 6 meses: 1
6 meses a 2 años: 4
Más de 2 años: 7

ESG Total (n=11):
Media: 44,09
Desviación típica: 19,801

Tratamiento anterior:
Psicofármacos: 11
Otros: 1

Tratamiento simultáneo:
Psicoterapia: 1
Psicofármacos: 1
Otros: 10 (Otros incluye los tratamientos combinados psicoterapia + psicofármacos)

Diagnóstico:
Afectivos: 10
Ansiedad: 1
Disociativos: 1

ESG 1 VS. ESG 2
ESG1 1 (6,18) – ESG2 1 (6,18) No diferencias (1)
ESG1 2 (5,09) – ESG2 2 (5,36) No diferencias (0,803)
ESG1 3 (6,27) – ESG2 3 (4,64) No diferencias (0,092) – el más cercano a la significación estadística * 3. Ha empeorado mis relaciones con otras personas
ESG1 4 (5,45) – ESG2 4 (6,73) No diferencias (0,228)
ESG1 5 (5,09) – ESG2 5 (6) No diferencias (0,406)
ESG1 6 (4,64) – ESG2 6 (4,91) No diferencias (0,753)
ESG1 7 (5,55) – ESG2 7 (6,09) No diferencias (0,605)
ESG1 8 (5,82) – ESG2 8 (6,27) No diferencias (0,663)
ESG1 TOTAL (44,09) – ESG2 TOTAL (46,18) No diferencias (0,711)

ESG1 PREGUNTA FINAL (n=11):
Media: 3,82
Desviación típica: 2,04

Habla Pasado:
Sí: 1
No: 11

Objetivo tratamiento:
No conseguido: 0
Logrado parcialmente: 12
Conseguido totalmente: 0

Mejoría según paciente
Igual: 0
Pequeña mejoría: 8
Mejoría: 4
Resolución total: 0

Mejoría según terapeuta
Igual: 0
Pequeña mejoría: 9
Mejoría: 3

Mejoría según familia – grupo
Igual: 3
Pequeña mejoría: 6
Mejoría: 3

 

SEGUIMIENTOS

Resultado final
Éxito: 12
Fracaso: 0
Abandono: 0

Resultado seguimiento
Mejor: 7
Igual: 0
Peor: 2
Imposible contactar: 3

Preg. 1. ¿Hasta qué punto consideras cumplidos los objetivos o metas que te planteaste al iniciar el tratamiento? (n=9)
Media: 6,56
Desviación típica: 2,455

Preg. 2: ¿Has consultado el problema con algún otro especialista?
Sí: 1
No: 8
Imposible contactar: 3

Preg 3: ¿Ha surgido algún problema que te haga pensar que merece la pena empezar un nuevo tratamiento?
Sí: 4
No: 5
Imposible contactar: 3

Preg 4: ¿Has notado alguna mejoría en otras áreas de tu vida desde la finalización del tratamiento?
Sí: 6
No: 3
Imposible contactar: 3

Si el caso ha sido éxito, ¿lo tratado en las sesiones te ayudó a conseguir tu propósito? (n=9)
Media: 7,78
Desviación típica: 1,716

Si fue abandono, ¿cuál fue el motivo de que vinieras a una sola consulta?
No hubo abandonos
ESG 1 VS. ESG 3 (n=8)
ESG1 1 (5,25) – ESG3 1 (5,25) No diferencias (1)
ESG1 2 (4,5) – ESG3 2 (5,25) No diferencias (0,559)
ESG1 3 (6) – ESG3 3 (3,88) No diferencias (0,308)
ESG1 4 (4,63) – ESG3 4 (5,75) No diferencias (0,547)
ESG1 5 (3,75) – ESG3 5 (4) No diferencias (0,894)
ESG1 6 (4,38) – ESG3 6 (4,88) No diferencias (0,606)
ESG1 7 (4,63) – ESG3 7 (5,38) No diferencias (0,634)
ESG1 8 (4,63) – ESG3 8 (5) No diferencias (0,826)
ESG1 TOTAL (33,56) – ESG3 TOTAL (41,56) No diferencias (0,472)
ESG1 PREGFIN (3,63) – ESG3 PREG FIN (5,13) No diferencias (0,351)

ESG 2 VS. ESG 3 (n=8)
ESG2 1 (5,38) – ESG3 1 (5,25) No diferencias (0,89)
ESG2 2 (4,88) – ESG3 2 (5,25) No diferencias (0,76)
ESG2 3 (3,63) – ESG3 3 (3,88) No diferencias (0,867)
ESG2 4 (6) – ESG3 4 (5,75) No diferencias (0,863)
ESG2 5 (5) – ESG3 5 (4) No diferencias (0,316)
ESG2 6 (3,75) – ESG3 6 (4,88) No diferencias (0,479)
ESG2 7 (5,75) – ESG3 7 (5,38) No diferencias (0,703)
ESG2 8 (5,25) – ESG3 8 (5) No diferencias (0,769)
ESG2 TOTAL (39,63) – ESG3 TOTAL (39,38) No diferencias (0,955)

ESG3 PREGUNTA FINAL (n=9):
Media: 5,11
Desviación típica: 2,804

DATOS PSICODRAMA 2010 + 2011
N= 26

Enfoque:
Psicodrama: 6 (individual)
Integración: 20 (grupo psicodrama + terapia sistémica)

Edad:
Media: 41,19
Desviación típica: 18,442

Sexo:
Hombres: 4
Mujeres: 22

Etapa Vital
Adolescencia: 1
Juventud: 2
Adultos: 21
Tercera Edad: 2

Estado Civil
Soltero/a: 10
Casado/a: 6
Divorciado/a – Separado/a: 7
Viudo/a: 2
Desconocido: 1

Nivel Educativo
Universitario/a: 5
Bachillerato Superior: 2
Secundaria: 8
Primaria: 10
Desconocido: 1

Actividad Laboral
Técnico Superior Medio: 1
Trabajo cualificado: 6
Trabajo no cualificado: 5
Tareas domésticas: 5
Estudiante: 1
En paro: 5
Pensionista: 3

Formato:
Individual: 6
Grupal: 20

Evolución Queja
Menos de 6 meses: 4
6 meses a 2 años: 9
Más de 2 años: 13

ESG Total:
Media: 46,96
Desviación típica: 18,442

Tratamiento anterior:
Psicofármacos: 19
Otros: 3
Ninguno: 3

Tratamiento simultáneo:
Psicoterapia: 1
Psicofármacos: 2
Otros: 19
Ninguno: 3

Diagnóstico:
Esquizofrenia y psicóticos: 2
Afectivos: 13
Ansiedad: 1
Disociativos: 3
Control impulsos: 1
Adaptativos: 4
Trastornos de la personalidad: 2

ESG 1 VS. ESG 2
ESG1 1 (6,42) – ESG2 1 (5,68) No diferencias (0,236)
ESG1 2 (5,53) – ESG2 2 (4,11) No diferencias (0,114)
ESG1 3 (6,47) – ESG2 3 (3,79) Diferencias estadísticamente significativas (0,002) – * 3. Ha empeorado mis relaciones con otras personas
ESG1 4 (5,58) – ESG2 4 (5,05) No diferencias (0,588)
ESG1 5 (5,58) – ESG2 5 (4,89) No diferencias (0,438)
ESG1 6 (5,58) – ESG2 6 (4,32) No diferencias (0,129)
ESG1 7 (5,84) – ESG2 7 (4,74) No diferencias (0,203)
ESG1 8 (6,63) – ESG2 8 (5,58) No diferencias (0,233)
ESG1 TOTAL (46,79) – ESG2 TOTAL (33) Diferencias estadísticamente significativas (0,45)
ESG1 PREGUNTA FINAL:
Media: 3,84
Desviación típica: 2,444

Habla Pasado:
Sí: 5
No: 15

Objetivo tratamiento:
No conseguido: 1
Logrado parcialmente: 16
Conseguido totalmente: 3

Mejoría según paciente
Igual: 1
Pequeña mejoría: 9
Mejoría: 9
Resolución total: 1
Mejoría según terapeuta
Igual: 1
Pequeña mejoría: 10
Mejoría: 9

Mejoría según familia – grupo
Igual: 5
Pequeña mejoría: 6
Mejoría: 9

DATOS PSICODRAMA TR2 2011
N= 8

Enfoque:
Integración: 8 (grupo psicodrama + terapia sistémica)

Edad:
Media: 35,63
Desviación típica: 15,212

Sexo:
Hombres: 1
Mujeres: 7

Etapa Vital
Adolescencia: 1
Juventud: 2
Adultos: 4
Tercera Edad: 1

Estado Civil
Soltero/a: 4
Casado/a: 2
Divorciado/a – Separado/a: 1
Viudo/a: 1

Nivel Educativo
Bachillerato Superior: 1
Secundaria: 2
Primaria: 5
Desconocido: 1

Actividad Laboral
Trabajo cualificado: 1
Trabajo no cualificado: 2
Tareas domésticas: 1
Estudiante: 1
En paro: 1
Pensionista: 2

Formato:
50
Grupal: 8

Evolución Queja
6 meses a 2 años: 4
Más de 2 años: 4

ESG Total:
Media: 58,25
Desviación típica: 8,548

Tratamiento anterior:
Psicofármacos: 8

Tratamiento simultáneo:
Otros: 8

Diagnóstico:
Esquizofrenia y psicóticos: 1
Afectivos: 3
Disociativos: 2
Trastornos de la personalidad: 2

ESG 1 VS. ESG 2
ESG1 1 (7,57) – ESG2 1 (5,57) No diferencias (0,092)
ESG1 2 (6,86) – ESG2 2 (2,57) Diferencias estadísticamente significativas (0,003) – * 2. No me permite realizar mis actividades normales
ESG1 3 (7,57) – ESG2 3 (2,86) Diferencias estadísticamente significativas (0,005) – * 3. Ha empeorado mis relaciones con otras personas
ESG1 4 (6,43) – ESG2 4 (3) No diferencias (0,076)
ESG1 5 (6,57) – ESG2 5 (3,71) No diferencias (0,064)
ESG1 6 (7,29) – ESG2 6 (3,86) Diferencias estadísticamente significativas (0,043) – * 6. Pienso que se trata de una enfermedad grave
ESG1 7 (7) – ESG2 7 (3,14) Diferencias estadísticamente significativas (0,008) – * 7. No me deja dormir
ESG1 8 (8,14) – ESG2 8 (5,14) No diferencias (0,067)
ESG1 TOTAL (58,38) – ESG2 TOTAL (26,13) Diferencias estadísticamente significativas (0,003)
ESG1 PREGUNTA FINAL:
Media – 3
Desviación típica – 1,852

Habla Pasado:
Sí: 3
No: 4

Objetivo tratamiento:
No conseguido: 1
Logrado parcialmente: 4
Conseguido totalmente: 2

Mejoría según paciente
Igual: 1
Pequeña mejoría: 1
Mejoría: 4
Resolución total: 1

Mejoría según terapeuta
Igual: 1
Pequeña mejoría: 1
Mejoría: 5
Mejoría según familia – grupo
Igual: 2
Mejoría: 5

SEGUIMIENTOS

Resultado final
Éxito: 6
Fracaso: 0
Abandono: 1

Resultado seguimiento
Mejor: 6
Igual: 0
Peor: 0
Imposible contactar: 2

Preg. 1. ¿Hasta qué punto consideras cumplidos los objetivos o metas que te planteaste al iniciar el tratamiento? (n=6)
Media: 6,67
Desviación típica: 1,033

Preg. 2: ¿Has consultado el problema con algún otro especialista?
Sí: 1
No: 5
Imposible contactar: 2

Preg 3: ¿Ha surgido algún problema que te haga pensar que merece la pena empezar un nuevo tratamiento?
Sí: 0
No: 6
Imposible contactar: 2

Preg 4: ¿Has notado alguna mejoría en otras áreas de tu vida desde la finalización del tratamiento?
Sí: 5
No: 1
Imposible contactar: 2

Si el caso ha sido éxito, ¿lo tratado en las sesiones te ayudó a conseguir tu propósito? (n=6)
Media: 7,33
Desviación típica: 2,338

Si fue abandono, ¿cuál fue el motivo de que vinieras a una sola consulta?
Un abandono, imposible contactar

ESG 1 VS. ESG 3 (n=6)
ESG1 1 (7,67) – ESG3 1 (1) Diferencias significativas (0,000) – * 1. Me mantiene preocupado todo el día
ESG1 2 (6,83) – ESG3 2 (1,17) Diferencias significativas (0,000) – * 2. No me permite realizar mis actividades normales

ESG1 3 (7,5) – ESG3 3 (1) Diferencias significativas (0,000) – *3. Ha empeorado mis relaciones con otras personas
ESG1 4 (6) – ESG3 4 (1) Diferencias significativas (0,027) – *4. Me obliga a pasar en casa más tiempo del que quisiera
ESG1 5 (6,17) – ESG3 5 (1,5) Diferencias significativas (0,009) – *5. Me hace estar irritable
ESG1 6 (7) – ESG3 6 (1,17) Diferencias significativas (0,003) – *6. Pienso que se trata de una enfermedad grave
ESG1 7 (7) – ESG3 7 (1,17) Diferencias significativas (0,003) – *7. No me deja dormir
ESG1 8 (5,83) – ESG3 8 (1,17) Diferencias significativas (0,008) – * 8. No me deja disfrutar de lo que me gusta
ESG1 TOTAL (56,17) – ESG3 TOTAL (9,17) Diferencias significativas (0,000)
ESG1 PREGFIN (3,33) – ESG3 PREG FIN (7,67) Diferencias significativas (0,021) – Evalúe el estado actual de la dificultad por la que está en esta consulta

ESG 2 VS. ESG 3 (n=6)
ESG2 1 (5) – ESG3 1 (1) Diferencias significativas (0,005) – * 1. Me mantiene preocupado todo el día
ESG2 2 (2,83) – ESG3 2 (1,17) Diferencias significativas (0,042) – * 2. No me permite realizar mis actividades normales
ESG2 3 (3,17) – ESG3 3 (1) No diferencias (0,101)
ESG2 4 (3,33) – ESG3 4 (1) No diferencias (0,116)
ESG2 5 (4,17) – ESG3 5 (1,5) No diferencias (0,057)
ESG2 6 (4,33) – ESG3 6 (1,17) No diferencias (0,063)
ESG2 7 (3,5) – ESG3 7 (1,17) No diferencias (0,091)
ESG2 8 (5,83) – ESG3 8 (1,17) Diferencias significativas (0,008) – * 8. No me deja disfrutar de lo que me gusta
ESG2 TOTAL (32,17) – ESG3 TOTAL (9,17) Diferencias significativas (0,023)

Diferencias significativas con una Sig. < 0,05

ESG3 PREGUNTA FINAL (n=6):
Media: 7,67
Desviación típica: 1,506

 

DATOS PSICODRAMA TR3 2011-2012
N Máximo = 11

Enfoque
N= 11
Integración 11
Edad
N= 11
Media 38
Desviación típica 7,694
Sexo
N= 11
Hombres 1
Mujeres 10
Etapa vital
N= 11
Adolescencia 1
Adultos 10
Estado civil
N= 10
Soltero/a 2
Casado/a 5
Divorciado/a – Separado/a 3
Nivel educativo
N= 11
Universitario/a 2
Bachillerato Superior 3
Secundaria 2
Primaria 3
Lee y escribe 1
Actividad Laboral
N= 11
Trabajo cualificado 4
Trabajo no cualificado 1
Estudiante 1
Pensionista 5
Formato
N= 11
Grupo 5
Varios 6
Evolución Queja
N= 11
Menos de 6 meses 1
Más de 6 meses y menos de 2 años 5
Más de 2 años 5
ESG Total
N= 11
Media 57,18
Desviación Típica 14,386
Tratamiento anterior
N= 11
Psicoterapia 1
Psicofármacos 1
Otros – Combinación 9
Tratamiento simultáneo
N= 11
Psicoterapia 1
Otros- Combinación 10
Diagnóstico
N= 11
Por sustancias
N= 11
Adolescencia 1
Adultos 10
Estado civil
N= 10
Soltero/a 2
Casado/a 5
Divorciado/a – Separado/a 3
Nivel educativo
N= 11
Universitario/a 2
Bachillerato Superior 3
Secundaria 2
Primaria 3
Lee y escribe 1
Actividad Laboral
N= 11
Trabajo cualificado 4
Trabajo no cualificado 1
Estudiante 1
Pensionista 5
Formato
N= 11
Grupo 5
Varios 6
Evolución Queja
N= 11
Menos de 6 meses 1
Más de 6 meses y menos de 2 años 5
Más de 2 años 5
ESG Total
N= 11
Media 57,18
Desviación Típica 14,386
Tratamiento anterior
N= 11
Psicoterapia 1
Psicofármacos 1
Otros – Combinación 9
Tratamiento simultáneo
N= 11
Psicoterapia 1
Otros- Combinación 10
Diagnóstico
N= 11
Por sustancias
Esquizofrenia y psicóticos 1
Afectivos 8
Disociativos 1
ESG 1 vs ESG 2
n= 5
Ítem Media ESG1 Media ESG2 Sig. (bilateral) Conclusión
1 7,8 5,6 0,141 No diferencias
2 7,4 4,6 0,031 Diferencias significativas  

2. No me permite realizar mis actividades normales

3 7,2 5 0,232 No diferencias
4 8,2 7 0,324 No diferencias
5 5,8 3,4 0,153 No diferencias
6 6,8 5 0,009 Diferencias significativas  

6. Pienso que se trata de una enfermedad grave

7 8 4,4 0,066 No diferencias
8 7,4 7,2 0,911 No diferencias
TOTAL 58,6 42,2 0,101 No diferencias
ESG 1 PREGUNTA FINAL
N= 11
Media 3,55
Desviación Típica 2,622
ESG 2 PREGUNTA FINAL
N= 5
Media 6,40
Desviación Típica 1,019
Habla en pasado
N= 5
2
No 3
Objetivo tratamiento
N= 5
No conseguido 0
Logrado parcialmente 5
Conseguido totalmente 0
Mejoría según paciente
N= 5
Igual 0
Pequeña mejoría 4
Mejoría 1
Resolución total 0
Mejoría según terapeuta

55

N= 5
Igual 0
Pequeña mejoría 2
Mejoría 3
Resolución total 0
Mejoría según familia-grupo
N= 5
Igual 0
Pequeña mejoría 2
Mejoría 3
Resolución total

SEGUIMIENTOS
N Máximo = 6

 

Resultado final
N= 6
Éxito 4
Fracaso 1
Abandono 1
Resultado seguimiento
N= 6
Mejor 0
Igual 5
Peor 1
Preg. 1. ¿Hasta qué punto consideras cumplidos los objetivos o metas que te planteaste al iniciar el tratamiento (1-10)?
N= 6
Media 5,67
Desviación típica 3,67
Preg. 2: ¿Has consultado el problema con algún otro especialista?
N= 6
0
No 6
Preg 3: ¿Ha surgido algún problema que te haga pensar que merece la pena empezar un nuevo tratamiento?
N= 6
1
No 5
Preg 4: ¿Has notado alguna mejoría en otras áreas de tu vida desde la finalización del tratamiento?
N= 6
4
No 2
Si el caso ha sido éxito, ¿lo tratado en las sesiones te ayudó a conseguir tu propósito (1-10)?
N= 4
Media 8,75
Desviación típica 1,258
Si fue abandono, ¿cuál fue el motivo de que vinieras a una sola consulta?
N= 1
No le gustó el enfoque 1
ESG 1 vs ESG 3
n= 6
Ítem Media ESG1 Media ESG3 Sig. (bilateral) Conclusión
1 8 1,5 0,000 Diferencias significativas  

1. Me mantiene preocupado todo el día

2 7 2 0,002 Diferencias significativas  

2. No me permite realizar mis actividades normales

3 7,5 1,17 0,000 Diferencias significativas  

3. Ha empeorado mis relaciones con otras personas

4 8,33 2 0,000 Diferencias significativas  

4. Me obliga a pasar en casa más tiempo del que

quisiera
5 6,33 1,5 0,003 Diferencias significativas  

5. Me hace estar irritable

6 7,17 1,67 0,001 Diferencias significativas  

6. Pienso que se trata de una enfermedad grave

7 8,17 2 0,001 Diferencias significativas  

7. No me deja dormir

8 7,67 2 0,001 Diferencias significativas  

8. No me deja disfrutar de lo que me gusta

TOTAL 60,17 13,83 0,000 Diferencias significativas
ESG 2 vs ESG 3
n= 5
Ítem Media ESG2 Media ESG3 Sig. (bilateral) Conclusión
1 5,6 1,4 0,010 Diferencias significativas  

1. Me mantiene preocupado todo el día

2 4,6 2 0,000 Diferencias significativas  

2. No me permite realizar mis actividades normales

3 5 1 0,065 No diferencias
4 7 2 0,002 Diferencias significativas  

4. Me obliga a pasar en casa más tiempo del que quisiera

5 3,4 1,4 0,200 No diferencias
6 5 1,6 0,048 Diferencias significativas  

6. Pienso que se trata de una enfermedad grave

7 4,4 2 0,099 No diferencias
8 7,2 2 0,005 Diferencias significativas  

8. No me deja disfrutar de lo que me gusta

TOTAL 42,2 13,4 0,007 Diferencias significativas
ESG3 PREGUNTA FINAL: ESG3 PREGUNTA FINAL:  

Evalúe el estado actual de la dificultad por la que está en esta consulta (1-10)

N= 6
Media 4
Desviación típica 1,789

FEEDBACK DE LOS PACIENTES SOBRE LAS SESIONES GRUPALES EN LOS CONTROLES DE SEGUIMIENTO (UN AÑO DESPUÉS DE FINALIZAR EL TRATAMIENTO)
GRUPO TRAUMA Y DISOCIACIÓN 1: ABRIL-DICIEMBRE 2010

 

SUJETO POSITIVO NEGATIVO
1 No soy un bicho raro, soy normal Oír cosas fuertes y dolorosas de los demás
2 Salir de casa, verbalizar el problema, el apoyo, conocer otras personas con lo mismo No especifica
3 NO CONTACTADO
4 Complicidad, no era la única que estaba pasando por lo mismo Revivir el pasado
5 Expresar y ser escuchada, compartir identificaciones, no ser rara Recordar tus cosas
6 No especifica No especifica
7 NO CONTACTADO
8 Compartir el problema, no ser un bicho raro Lo sucedido con la compañera maltratada
9 Se dio cuenta de lo que estaba haciendo y cambió radicalmente Nada
10 NO CONTACTADO
11 Los terapeutas, las compañeras, saber que hay más gente igual Nada
12 Las compañeras Tener que estar con mucha gente

GRUPO TRAUMA 2: FEBRERO-JULIO 2011

SUJETO POSITIVO NEGATIVO
1 NO CONTACTADO
2 Aceptarme como soy, descubrir que no era culpable Recordar y revivir el pasado
3 No especifica Inhibición
4 La relación con las terapeutas Verse sobrepasada por los contenidos de los compañeros
5 Contacto con iguales, porque aprendes Porque te remueve
6 Compartir Revivir el pasado
7 Sentirse fuerte frente a otros, desahogarse Ver gente peor
8 ABANDONÓ

GRUPO TRAUMA 3: OCTUBRE 2011 – ABRIL 2012

SUJETO POSITIVO NEGATIVO
1 Alegría de relacionarse Falta de afinidad con las compañeras
2 Convivir y compartir Revivir episodios dolorosos
3 ASISTE A UNA SOLA SESIÓN
4 Poder abrirse a los demás Escuchar relatos dolorosos
5 ABANDONO, ASISTE A 6 SESIONES, pero responde al control de seguimiento Atención de los profesionales Falta de afinidad con los otros participantes, entiende que no querían recibir ayuda
6 ASISTE A UNA SOLA SESIÓN
7 CAMBIA DE GRUPO EN 4ª SESIÓN
8 Aprender a valorar más a los demás, la identificación, el apoyo de otros La duración de las sesiones (demasiado largas para resistir la agorafobia)
9 Tomar conciencia Escasa duración del tratamiento (pocas sesiones)
10 ABANDONA, SOLO ASISTE A 3 SESIONES
11 ABANDONA, SOLO ASISTE A 2 SESIONES

GRÁFICOS GRUPO PSICODRAMA TRAUMA 2 2011

Estos dos gráficos sobre duración de las sesiones y método de control
externo se aplican a todos los grupos de Trauma.

Error: en la última sesión también hubo observador presente, no tras espejo

GRÁFICOS GRUPO PSICODRAMA TRAUMA 3 2011-2012
RESULTADO INDIVIDUAL

RESULTADO OTROS (cercanos)

 

RESULTADO SOCIAL

 

RESULTADO GLOBAL

RELACIÓN TERAPEUTA

RELACION METAS

RELACION ENFOQUE

RELACION GLOBAL

MEJORÍA SEGÚN PACIENTE

MEJORÍA SEGÚN FAMILIA

MEJORÍA SEGÚN GRUPO

MEJORÍA SEGÚN EQUIPO TEERAPÉUTICO

ESCALA DE SALUD GENERAL

Las siguientes cuestiones hacen referencia a cómo le afectan algunos aspectos concretos del
asunto que quiere tratar en esta consulta. Lea cada frase y rodee con un círculo en la columna
de la derecha el número que mejor represente el grado en que se identifica, o está de acuerdo,
con cada afirmación; desde el “1” (No está nada de acuerdo con la afirmación) hasta el “9”
(La afirmación refleja a la perfección su forma de ver las cosas).

Por favor, responda a todas las frases. No deje ninguna sin contestar.

 

NADA DE ACUERDO

NO

1   Me mantiene preocupado todo el día

2   No me permite realizar mis actividades normales

3   Ha empeorado mis relaciones con otras personas

4   Me obliga a pasar en casa más tiempo del que quisiera

5   Me hace estar irritable

6   Pienso que se trata de una enfermedad grave

7   No me deja dormir

8   No me deja disfrutar de lo que me gusta

MUY DE ACUERDO

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

1       2       3       4       5       6       7       8       9

Evalúe el estado actual de la dificultad por la que está en esta consulta

En uno de los peores momentos

Completamente resuelta

1          2          3         4           5         6         7         8         9         10

ENCUESTA DE RESULTADO

Nombre: ____________________________________________________ PI

No sesión: _________ Fecha_____________ No Ha: ____________ Acomp.

Pensando sobre la semana pasada, incluyendo hoy, ayúdenos a entender cómo se

ha estado sintiendo en las áreas incluidas en esta encuesta. Marcas a la izquierda

representan niveles bajos y marcas a la derecha representan niveles altos.

Individualmente:

(Bienestar personal)

Mal I———————————————————————-I Bien

Con otras personas:

(Familia, relaciones cercanas)

Mal I———————————————————————-I Bien

Socialmente:

(Trabajo, Escuela, Amistades)

Mal I———————————————————————-I Bien

Global (en general):

(Sentido general de bienestar)

Mal I———————————————————————-I Bien

 

ENCUESTA DE RELACIÓN (versión 3.0)
Nombre: ________________________________________________________ PI
Nº sesión: ____________ Fecha_______________ Nº Hª: ________________ Acomp.
Por favor indique cómo fue la cita de hoy poniendo una marca vertical en la línea que más cerca se aproxime a su experiencia.
Relación con terapeuta:
Sentí que el terapeuta Sentí que el terapeuta
no me escuchó, me escuchó, me
no me entendió entendió y me respetó
I———————————————————————I
Metas y Temas:
No trabajamos ni hablamos Trabajamos y hablamos
de lo que yo quería de lo que yo quería
trabajar y hablar trabajar y hablar.
I———————————————————————I
Enfoque o Método:
El enfoque del El enfoque del
terapeuta terapeuta
no va conmigo va conmigo.
I———————————————————————I
Global (en general):
Algo faltó en Globalmente, la cita
la cita de hoy de hoy fue buena para mi
I———————————————————————I
Instituto de Estudio hacia el Cambio Terapéutico
________________
www.talkingcure.com
© 2000, Scott D. MIller and Barry L. Duncan. Traducción por: Rafael S. Harris, Jr., Psy. D. (conchalers@yahoo.com)
Rodríguez-Arias Palomo, J.L. y Venero Celis, M.F. (2006). Terapia Familiar Breve: Guía para sistematizar el tratamiento psicoterapéutico. CCS. Educación, Orientación y Terapia Familiar. Madrid.

GUÍAS DE REGISTRO Y PROCESAMIENTO IGP
REGISTRO DE SESIÓN

GRUPO                SESIÓN Nº              FECHA
ASISTENTES
EQUIPO TERAPÉUTICO:
Ausencias/motivo:
MIEMBROS DEL GRUPO:
Ausencias/motivo:
GENOGRAMA

PROXEMIA:

DESARROLLO
Hora de comienzo                                             Hora de finalización
DIRIGE: OBSERVA:                                            PROTAGONISTA:
EGO AUXILIARES:

TEMAS, IDEAS Y SENTIMIENTOS DE INICIO:
Manifiestos:
Latentes:
Latencia Grupal:

1. FASE DE CALDEAMENTO
TIPO : (dirigido, no dirigido, centrado en el sujeto):
ENCAJE DE LOS TEMAS, IDEAS Y SENTIMIENTOS :
CRITERIO DE ELECCIÓN DEL PROTAGONISTA :
SOCIOMETRÍA DEL GRUPO (vínculos):

2. FASE DE ACCIÓN
¿SE MUEVE LA ACCIÓN DE LA PERIFERIA AL CENTRO?
¿SE PERMITE “NO ACTUAR” O “VOLVER A ACTUAR” AL PROTAGONISTA?

¿LA ESCENA FUE CONCRETA?
¿LOS SUCESOS Y LAS ESCENAS SIGUEN UNA SECUENCIA LÓGICA?
¿COMO SE UTILIZÓ EL HUMOR?
¿COMO SE UTILIZÓ EL LENGUAJE DEL CUERPO?
¿HUBO CATARSIS DE ABREACCIÓN Y/O INTEGRACIÓN?
TÉCNICAS UTILIIZADAS :
BREVE RESUMEN DE LA ESCENA :

3. FASE DE CLAUSURA
¿SE FACILITA EL REGRESO DEL PROTAGONISTA AL GRUPO?
¿NECESITÓ RECUPERACIÓN EL PROTAGONISTA?
¿SE HACE DEVOLUCIÓN AL PROTAGONISTA DESDE LA IMPLICACIÓN
PERSONAL?

CUESTIONES GENERALES
¿EL MÉTODO FUE VISIBLE O PARECIÓ MÁGICO?
LAS INSTRUCCIONES/CONSIGNAS FUERON
(claras, confusas, ambivalentes, firmes…):
¿SE HIZO USO DE LAS PISTAS MÁS IMPORTANTES?
¿LAS TÉCNICAS UTILIZADAS FUERON LAS ADECUADAS?
TONO GENERAL DEL SENTIMIENTO DEL GRUPO DURANTE EL DRAMA:
OTRAS POSIBILIDADES :

DIRECTOR/A
¿ESTABA CALDEADO/A? (actuar en el “aqui-ahora”; demostrar, no decir; permitir
al protagonista representar su verdad; adoptar roles de su átomo social; escoger el
momento, lugar, escena y ego-auxiliares; expresarse como se sienta…):

TONO UTILIZADO (confrontativo, confortante, impositivo…):
LENGUAJE CORPORAL (próximo, lejano, tenso, relajado, nervioso, sosegado,
acogedor…):
¿HACE USO DE LOS EGO-AUXILIARES?:
¿ABANDONÓ SU ROL TRAS EL PSICODRAMA?:
¿EFECTUÓ SU PROPIA CLAUSURA?:

EGO-AUXILIAR
¿FUE CAPAZ DE APROXIMARSE AL ROL, INTRODUCIRSE, AMPLIARLO E INVESTIGARLO?
¿SIRVIÓ DE GUÍA O INTÉRPRETE DEL ROL?
¿EXISTIERON EGO-AUXILIARES DISFUNCIONALES?

REVISIÓN DE EQUIPO

 

PAUTAS PARA EL PROCESAMIENTO DE LAS SESIONES (PROCESSING)

 

1) INTRODUCCIÓN


El procesamiento es el diálogo que tiene lugar en un grupo o entre los miembros del grupo, evaluando cómo un director, protagonista, ego auxiliar o grupo específico aplicó el método psicodramático en una sesión específica. En un grupo de entrenamiento es especialmente importante que el procesamiento de un psicodrama sea llevado a cabo de forma que maximice el aprendizaje: disminuyendo la ansiedad e identificando las técnicas de investigación y producción que apoyen la intervención terapéutica eficaz. Cuando los asuntos de ansiedad durante la actuación comienzan a ser un tema del grupo, éste debe definir los efectos de su estilo de procesamiento sobre la espontaneidad que aplica a los distintos roles de un psicodrama.

2) ¿CÓMO LO HICE?


El auto-examen es importante para cada persona que estuvo presente durante el psicodrama, sin tener en cuenta la implicación de su rol. Es útil revisar aquí los distintos estadios del desarrollo del rol:

a) Uno se encuentra con el rol.

b) Se intenta representar.

c) Se obtiene feedback.

d) Se incorpora el rol en el repertorio propio, en función de nuestra reacción al feedback y de la forma en que el rol combina otros roles.

Ya que el entrenamiento en psicodrama es experiencial, es importante que los alumnos tengan oportunidades para encontrar el más amplio espectro de experiencia humana; y esto significa: variedad en los roles de ego auxiliar, protagonistas, estilos de liderazgo, estilos de dirección, modalidades terapéuticas, rangos de expresión, etc. Para los estudiantes es igualmente importante tener oportunidades para intentar nuevas interpretaciones del repertorio de roles del psicodramatista. Esto significa desarrollar una atmósfera donde los errores son importantes para crecer, no inhiben el crecimiento. “Cada director de psicodrama tiene que dirigir al menos cien dramas malos antes de poder dirigir uno bueno” (John Nolte).

Cuando una persona pregunta “¿Cómo lo hice?”, está expresando una necesidad de saber y un temor de saber. Cuanto más nuevo es el rol, mayor es la necesidad de saber y mayor el temor de saber. Los miembros del grupo, los estudiantes avanzados y los entrenadores deben ser sensibles a estas necesidades y cambiar el rol con los nuevos alumnos.

3) MODERANDO LA SESIÓN DE PROCESAMIENTO


Un buen procedimiento consiste en que el entrenador modere las primeras sesiones de procesamiento, dejando después el rol de moderador a los miembros del grupo. Así el entrenador actúa como modelo de rol y da después a los alumnos la oportunidad de intentarlo. Se inicia la sesión pidiendo a cada persona que reflexione en silencio sobre su participación en el psicodrama, sobre todo en estas áreas:

1.- ¿Qué aprendí que fuera nuevo para mí?

2.- ¿Qué momentos de dificultad experimenté en este drama?

3.- ¿Qué me resultaría útil conocer y quién de este grupo podría ayudarme?

Después de un breve período de reflexión, se escucha al protagonista, al director, a los ego auxiliares y a los miembros del grupo.

Parte del rol de moderador consiste en facilitar que las preguntas se agrupen en posibles lecturas o demostraciones para las sesiones de entrenamiento. Así se pueden discutir adecuadamente los temas cuando el grupo está preparado para escuchar e involucrarse. El grupo suele inquietarse pasados aproximadamente 45 minutos de estar sentados y hablando. Es importante que los miembros del grupo tengan la oportunidad de hacer sus comentarios durante el procesamiento, ya que esto completa asuntos pendientes del grupo. Si surgen otras discusiones el moderador debe interrumpirlas, sugiriendo que se dejen para después del procesamiento.

Una excepción sería cuando se está procesando un trabajo psicodramático especialmente bueno. La mayor parte del grupo piensa que la sesión fue magnífica y no surgen preguntas. El moderador puede sugerir que el grupo y el director piensen en los elementos presentes en ese psicodrama particular que le permitieron tener tanto éxito. Es una buena oportunidad para que el director asuma el papel de profesor/entrenador durante un cierto tiempo.

Ocasionalmente el protagonista puede sentirse molesto, e incluso irritado, cuando demasiados comentarios de los miembros del grupo se refieren a la capacidad que ellos tienen para asumir el rol del protagonista y ser psicodramáticos. Al mismo tiempo es muy importante que el grupo se enfrente con la dirección de un protagonista a través de sus resistencias. El moderador puede señalar este factor y sugerir al protagonista que la discusión no es una crítica hacia él y que le puede servir para entender la dinámica del grupo. Si la discusión todavía resulta molesta, el moderador puede sugerir que se continúe el procesamiento en otro momento o que se marche el protagonista durante un rato, escogiendo a alguien del grupo para sustituirle.

Los protagonistas pueden engañar, manipular, evitar, ponerse a la defensiva, volverse hostiles, paranoides o exhibicionistas. Y generalmente alguien del grupo, si no todos, lo saben. La misma regla que se aplica al psicodrama, se aplica al procesamiento: “Por encima de todo, no hagas daño”. El moderador está al corriente y debe facilitar la claridad, no la impunidad. Si la claridad hace daño, el grupo debe estar dispuesto a trabajar en busca de la resolución.

4) UNA SERIE DE PREGUNTAS QUE CONTINEN LOS ELEMENTOS PARA EL PROCESAMIENTO .-


4.A/ Fase de caldeamiento (warm-up) .-

1.- ¿Cómo encajan los temas, las ideas y los sentimientos con la dramatización explorada al inicio de al sesión?

2.- ¿Qué dinámica hizo emerger a este protagonista particular? ¿Cuál fue el criterio de elección por el que surgió el protagonista?

3.- ¿Fue consciente el director de la sociometría de este grupo?

4.- ¿Fue consciente el director del nivel de experiencia que el protagonista tiene en ese rol?

5.- ¿Qué tipo de contacto se estableció entre el protagonista y el director al principio de la sesión?

6.- ¿Hay un contrato claro establecido con el protagonista sobre el tipo de dirección que se esperaba?

7.- ¿Qué hizo el director para caldearse dentro del rol de director?

 

4.B/ Fase de acción (action) .-

1.- ¿Siguió el director al protagonista en la realidad de este grupo o en la propia realidad social de éste?

2.- ¿Se movió la sesión de la periferia al centro?

3.- ¿Se observaron las reglas básicas del psicodrama? – actuar en el aquí y el ahora. – demostrar, no decir. – permitir al protagonista representar su propia verdad. – permitir al protagonista adoptar los roles de los que pertenecen a su átomo social. – permitir al protagonista escoger el momento, el lugar, la escena y los ego auxiliares, cuando ello es posible. Si el director hizo estas elecciones, ¿Estaban claros sus propósitos? – permitir al protagonista ser tan poco espontáneo e inexpresivo como se sienta

4.- ¿Hicieron uso el director y los ego auxiliares de las pistas importantes?

5.- ¿Se dio al protagonista la oportunidad de “no actuar” y “volver a actuar”?

6.- ¿Siguieron los sucesos y las escenas una secuencia lógica?

7.- ¿En qué tono hablaba el director al protagonista? ¿Confrontativo o confortante? ¿Era el tono apropiado para la acción?

8.- ¿En qué tono hablaba el director a los ego auxiliares? ¿Era de apoyo, facilitador? ¿Y al grupo?

9.- ¿Hubo una catarsis de abreacción y/o de integración?

10.- ¿Cómo fueron movilizados los ego auxiliares? ¿Fueron utilizados como prolongación del director y del protagonista?

11.- ¿Fue el director consciente del nivel de experiencia de los ego auxiliares? ¿Concedió instrucciones el director?

12.- ¿Fue el ego auxiliar capaz de aproximarse al rol, introducirse en él, ampliarlo e investigarlo? ¿Fue el ego auxiliar capaz de servir de guía e intérprete de rol durante la parte integrativa del psicodrama?

13.- ¿Cómo se enfrentó el director con los ego auxiliares disfuncionales (inadecuados)?

14.- ¿Cómo involucró el director al grupo? ¿Al coro? ¿A la opinión pública?

15.- En caso de co-protagonista o protagonistas múltiples, ¿estuvo acertado el director?

16.- ¿Cómo se utilizó el humor durante la sesión?

17.- ¿Cómo se utilizó el leguaje del cuerpo durante esta sesión? ¿Se maximizó de forma adecuada?

18.- ¿Fueron las escenas concretas? ¿Era el escenario suficientemente adecuado para involucrar al grupo imaginariamente?

 

4.C/ Fase de clausura (closure) .-

1.- ¿Se facilitó el regreso del protagonista al grupo?

2.- ¿Fue el director sensible al tipo de participación (sharing) que hacía falta? ¿Fue la clase de participación adecuada para reafirmar al protagonista?

3.- ¿Necesitó el protagonista tiempo de “recuperación” y fue éste facilitado por el director?

4.- ¿Fue el director capaz de abandonar su rol tras el psicodrama?

5.- ¿Fue el director capaz de efectuar su propia clausura?

6.- ¿Facilitó el director el abandono del rol por parte de los ego auxiliares?

7.- ¿Cuál fue el tono general del sentimiento del grupo durante el drama?

 

4.D/ Cuestiones generales .-

1.- ¿Cómo se utilizaron las luces y el material auxiliar a lo largo del drama?

2.- ¿Había una distinción clara entre la realidad psicodramática y la realidad cotidiana?

3.- ¿Fue visible la utilización del método, o pareció mágica?

4.- ¿Fueron claras y firmes las instrucciones? ¿Mantuvo el director el contacto con el grupo a lo largo de la sesión?

 

4.E/ Preguntas para los miembros del grupo .-

1.- Durante el caldeamiento, ¿fui capaz de facilitar el contacto con otras personas sobre las que había dirigido mi atención?

2.- ¿Fue mi proceso de elecciones visible para lo demás?

3.- ¿Fui capaz de dirigirme hacia la acción cuando sentí que era importante para y para el protagonista?

4.- ¿Fui capaz de compartir (share) como yo quería?

5.- ¿Fui capaz de practicar habilidades importantes para mí?

6.- ¿Sentí algún cambio en mí mismo antes y después del drama? ¿ En mí mismo o el grupo en relación conmigo?

7.- ¿Fui capaz de identificar áreas de implicación en mi propia vida en los momentos en que me estaba sintiendo enjuiciador durante el psicodrama? ¿Pude compartir (share) esto en el grupo?

8.- ¿Qué hice para combatir el aburrimiento, la irritación y la desaprobación?

9.- ¿Cómo me enfrenté con mi ansiedad durante el psicodrama?

10.- ¿En qué me gustaría que se centrase el grupo durante el procesamiento de este psicodrama?

 


BIBLIOGRAFÍA: HALE, Ann E. “Processing a psychodrama session”. Unpublished manuscript.

 

VALORACIÓN DEL PROCESO PERSONAL Y GRUPAL

NOMBRE :

GRUPO :                                      FECHA:

1.- ¿Qué expectativas tenía puestas en este curso / grupo?

2.- Se han satisfecho:

(0) Nada / en absoluto
(1) Ligeramente
(2) En grado considerable
(3) Totalmente

3.- ¿Qué me ha faltado?

4.- En el proceso y las actividades del grupo, considero que he participado:
(0) Nada / en absoluto
(1) Escasamente
(2) En grado razonable
(3) Mucho / todo lo que me fue posible

5.- Tipo de actividades en las que he participado (señalar todo lo que proceda):

a.- Comentarios y/o propuestas en la fase de caldeamiento
b.- Protagonista en las escenificaciones
c.- Ego-auxiliar en las escenificaciones
d.- Ejercicios grupales colectivos (esculpes, juegos…)
e.- Comentarios / confesiones en la fase de clausura

6.- Roles que he desempeñado en las escenificaciones:

7.- ¿Qué roles me habría gustado desempeñar y no hice? ¿Por qué?

8.- ¿Qué escena / situación me ha impactado más? ¿Por qué?

9.- ¿Qué miembro del grupo he vivido como más presente/participativo a lo largo de todo el proceso?

10.-¿A quién he vivido como más ausente/inhibido?

11.-¿Qué miembro del grupo me impacta más por su madurez?

12.- Creo que tengo algún asunto pendiente con algún miembro del grupo, que nunca he abordado en las sesiones: SI NO

13.- Creo que tengo dificultades personales importantes que no he abordado nunca o en grado suficiente durante las sesiones: SI NO

14.- Ante la inminente clausura del curso, me siento capacitado para (señalar todo lo proceda): a.- Dirigir un grupo b.- Auxiliar a un director (en coterapia) c.- Trabajar de ego-auxiliar en un equipo d.- Ninguno de los casos

15.- Quisiera continuar mi formación en segunda etapa: SI NO

16.- De cara a la segunda etapa de formación: a.- Me siento animado/a y preparado/a para afrontarla b.- Creo que necesito más sesiones de primera etapa

 

 

Referencias/Bibliografía

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