La hoja de psicodrama nº 80

EL TRABAJO CON LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Ana Belén Guevara Cartaña, José Luis Sánchez
Fecha de recepción: 01/09/2025.

Fecha de aprobación: 03/09/2025.
LA HOJA DE PSICODRAMA No 80 (49-55)

Resumen

Cuando la supervisión de los casos, implica un abordaje interdisciplinario, en lo primero que se podría pensar es ¿qué rol van a jugar las representaciones sociales que delimitan el trabajo de cada uno de los profesionales al momento de abordar un caso clínico? Es por ello que, el trabajo interdisciplinario desde el marco del psicodrama, nos invitaría a pensar el abordaje de los casos desde un paradigma más social y complejo. Esta visión permitiría enriquecer no sólo los vínculos entre los profesionales pertenecientes a las diferentes disciplinas, sino también el trabajo en la deconstrucción de estereotipos sociales con respecto a los roles logrando un real abordaje integral y vincular de los casos.

Abstract

When case supervision involves an interdisciplinary approach, the first question that may arise is: What role will social representations play in defining the work of each professional when addressing a clinical case? From this perspective, interdisciplinary work within the framework of psychodrama would invite us to consider case management from a more social and complex paradigm. This vision would not only enrich the relationships among professionals from different disciplines but also contribute to the deconstruction of social stereotypes regarding professional roles, thereby achieving a truly comprehensive and relational approach to cases.

El trabajo con las representaciones sociales

Una propuesta para la supervisión interdisciplinaria

Introducción:

“…será entre lo que se busca y lo que se encuentra donde se juegue el psicodrama.” (Kaplan, 2022, p.66)

¿Por qué incorporar el psicodrama en el trabajo interdisciplinario?

La técnica del psicodrama, trabaja principalmente sobre la representación de papeles, los cuales se incluyen orgánicamente en el proceso, permitiendo la exploración de problemas psicológicos y sociales (Kaplan, 2022a). La construcción de la escena dramática está basada en la idea de que el ser humano es un ser creativo y vincular, por lo que la estructuración de los vínculos se va dando a través de la acción dramática (Kaplan, 2022b).

El psicodrama, trabaja sobre la concepción de que el ser humano está integrado en sí mismo por un conjunto de roles que va creando y desarrollando (Zuretti, 1995). Estos roles, amplía la autora, se fueron constituyendo y poniendo en acción en las matrices familiares y de identidad, encontrando su interacción con los otros significativos en la matriz social.

El psicodrama, trabaja sobre esta red sociométrica donde se estructura el grupo, reelaborando y reestructurando esos roles en una acción psicodramática, en un tiempo y espacio. Estos roles con los que se va a trabajar, son sistemas que tienen una lógica y un lenguaje particular, una estructura que refieren tanto a valores como a conceptos, a lo que Moscovici (1979) define como representaciones sociales.

En muchas ocasiones, los límites difusos entre las profesiones pueden llevar a que el abordaje se encuentre fragmentado. Si bien este escrito se encuentra delimitado en la intervención en el marco de la salud mental, se lo podría llegar a pensar en otro ámbitos donde la representación que se tiene de los roles entra en juego, por ejemplo, el campo de la educación, laboral, etc.

Ceberio (2016) manifiesta que este interjuego, en algunos casos, llevaría a que el paciente se confunda o manipule la situación entre los profesionales. Donde el cruce de información puede incluso generar una disputa entre profesionales, y un paciente atrapado entre medio.

¿Cómo surge esta inquietud?

La inquietud por implementar el psicodrama de esta manera, se presentó a raíz de un caso, donde el paciente llega al consultorio del psicólogo, con un diagnóstico de esquizofrenia leve por parte del psiquiatra. Luego de varias sesiones, el psicólogo no detecta indicadores que den cuenta del diagnóstico, sin embargo, se encuentra en una

Encrucijada: plantear al psiquiatra sus inquietudes con respecto al diagnóstico o realizar un proceso terapéutico en paralelo.

No es ajeno, cómo la díada psicólogo-psiquiatra, estaría caracterizada por la disimetría que se observa en la representación social que se tiene de las disciplinas, donde la jerarquización de roles que se encontrarían en el inconsciente social, podrían afectar en la interconsulta, diagnóstico y posterior abordaje de tratamiento del paciente.

Es por ello que, el trabajo que se podría hacer desde el psicodrama permitiría enriquecer, no sólo los vínculos entre los profesionales pertenecientes a las diferentes disciplinas, sino también el trabajo en la deconstrucción de estereotipos sociales con respecto a los roles, logrando un real abordaje integral y vincular de los casos.

Fundamentación para el uso de las técnicas del psicodrama

En general, los profesionales de la salud mental se encuentran atravesados por roles sociales que delimitan su trabajo, sin embargo, el paradigma actual nos invita a pensar el abordaje desde una mirada más social y compleja.

Es por ello, que planteamos el abordaje de un caso clínico desde lo que Torres Godoy (2003) desarrolla como metadrama. Esto nos permitirá visibilizar, en el trabajo con los profesionales, las representaciones sociales que los atraviesan y determinan en su trabajo con los pacientes.

El pensar fortalecer el trabajo interdisciplinario, desde el psicodrama, con su finalidad pedagógica, posibilitaría no solo la desestructuración de roles, sino también, la construcción de un diagnóstico y tratamiento más complejo y enriquecido.

En este orden de ideas, el ateneo clínico se presenta como un escenario ideal para llevar adelante la propuesta. Donde se «llevan adelante la presentación y discusión académica» (CEDIE s/f), tanto de los casos como las situaciones conflictivas que surjan al momento de la interconsulta.

Kaplan (2022) en su opus “Aproximaciones al psicodrama”, en el capítulo dedicado a la variedad de dispositivos que, en el marco psicodramático, se utilizan para resolver “diversas problemáticas en diferentes ámbitos de aplicación” (Kaplan, 2022, pág.65), destaca en su clasificación tres finalidades, terapéutica, pedagógica y de investigación. En este contexto, resalta los beneficios que el psicodrama, en su finalidad pedagógica, podría traer, no solo en la incorporación de un nuevo conocimiento a raíz de una situación particular, sino también el enriquecimiento que podrían brindar a los otros profesionales que participen. Asimismo, su utilización, puede darse en el ámbito de la educación formal tanto como en la del aprendizaje de roles profesionales como en la expertise de los mismos.

Siguiendo este orden de ideas, la propuesta de este trabajo es la utilización del dispositivo de supervisión en psicodrama.

La supervisión, de acuerdo con Torres Godoy (2003), se trataría de un proceso emocional, que se enfoca en la relación de carácter interpersonal entre el terapeuta que hace las veces de supervisor y el supervisado que puede ser desde un paciente a un profesional de una determinada disciplina. Tiene como objetivo permitir al profesional supervisado “reconocer y verbalizar los fenómenos que despierta el contacto con los pacientes” (Torres Godoy, 2003, pp.217) o como en nuestro caso aquellos fenómenos que emergen en el vínculo con otros profesionales. Asimismo, Krall, Fontaine y Fûrst (2013, como se citó en Kaplan 2022, pág. 95) consideran este dispositivo en el marco del psicodrama, como un procedimiento que implica un aprendizaje interactivo “que, destacan los autores,si bien comienza con roles asimétricos debería tender a un vínculo de simetría con el paso del tiempo”. En este punto y en relación con el escrito presente, vamos a traer un concepto de Pablo Población (2000, citado por Torres Godoy 2003), denominado metadrama, donde se alude a “aquellos procesos que ocurren en grupos de terapeutas que exponen sus problemáticas clínicas en el contexto de grupos de entrenamiento y formación”(Torres Godoy, 2003, pp.217). Se trataría de un metamodelo, desde el punto de vista que sería una modelización, una representación del “drama escénico” que supone una sesión de psicoterapia, vale decir, una dramatización de la dramatización.

Propuesta de abordaje

La modalidad de supervisión que se propone desde estas líneas ante la problemática descrita, es la de supervisión indirecta, la misma puede ser individual o grupal, esta última opción sería la utilizada desde esta propuesta. En la misma los profesionales traen “preguntas y desafíos”, los cuales provienen de su propio trabajo como terapeutas. Estos dispositivos articulan tres ejes que suelen estar siempre presentes, los mismos son:

presentación de pacientes, que sería el caso, el usuario o la situación a supervisar. exploración de la conflictiva, no tan solo la del paciente sino la del terapeuta, no obstante en nuestro caso particular, se trataría de una conflictiva al interior de la pareja terapéutica, psiquiatra-psicólogo. Finalmente,

demostración y ensayo de las probables intervenciones.

El esquema que se propone al interior de esta modalidad de supervisión indirecta implica trabajar con las técnicas de caldeamiento y role playing. En este sentido brindaremos una somera ejemplificación en relación con los recursos técnicos propuestos.

Caldeamiento

El caldeamiento es la etapa que pone en marcha el proceso grupal por estímulos del director. El mismo le permite a éste lograr la confianza de los integrantes del grupo, donde también se establecen las pautas de trabajo. Tanto la espontaneidad de quien dirige como conocer la población de profesionales con la que se va a trabajar es muy importante, porque, es la implementación del psicodrama en un contexto por fuera de la psicología, siendo importante en este punto aplicar un calentamiento dirigido (Blatner, 1980), para poder focalizar la exploración sociodramática sobre las representaciones que tiene la audiencia. La finalidad de este caldeamiento estará dirigida a introducir el caso en cuestión, conocer la postura de los participantes y la predisposición a aceptar nuevos puntos de vista.

En la exposición del caso, se buscará hacer foco puntualmente en la conflictiva que puede generar el abordaje interdisciplinario de un paciente y no en el paciente en sí y su tratamiento. Por lo que la elección del protagonista debe también ser cuidada por el director, para evitar que la conflictiva no se vuelva contraproducente para el grupo. Finalmente, se indica al protagonista la situación que conformará la “primera escena”, donde se podría pensar que este personaje que representa al psicólogo intenta confrontar al psiquiatra y comprender a que se refiere con una “leve esquizofrenia” y cómo intentaría explicar que no encuentra esos indicadores en el paciente.

Dramatización: Role-playing

Para Moreno, uno de los usos del concepto de juego de roles es “como un método sistemático para la exploración y el desarrollo (concebido en términos de espontaneidad y creatividad) de diversos tipos de roles. López Barberá y Población (2000) , definen el rol playing pedagógico, implica, sostienen, una forma de adquirir experiencia en un área de interacciones de roles cuyo objetivo final es aprender y aprender a aprender en estas áreas. Desde esta técnica lo que se intentará buscar es que cada uno de los protagonistas de la escena, esto es psicólogo-psiquiatra, accedan desde el rol de cada uno a las particularidades del rol del otro y que a partir de ello se ponga en tensión que significa para cada uno de los miembros de la pareja protagónica la nominación de “esquizofrenia leve”.

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Finalmente, en el cierre de la sesión, se podrá intentar con la “reentrada”, es decir, exponer de qué manera los integrantes del grupo pondrían en práctica lo aprendido (Blatner, 1980), o “planteando la siguiente sesión” (Blatner, 1980), para poder discutir con el grupo que conflictos les gustaría trabajar con respecto al trabajo interdisciplinario, y que roles o profesionales les gustaría que se pusieran en escena.

Conclusión

A lo largo de este trabajo se buscó articular los fundamentos del psicodrama con la práctica interdisciplinaria entre psicólogos y psiquiatras, poniendo el foco en cómo las representaciones sociales y los roles profesionales pueden incidir en la construcción del vínculo y del diagnóstico clínico. La propuesta de aplicar el dispositivo de supervisión en psicodrama, especialmente bajo la modalidad de supervisión indirecta grupal, se presenta como una herramienta valiosa para favorecer la reflexión, el aprendizaje y la revisión crítica de los propios posicionamientos dentro del equipo de salud.

La integración de técnicas como el caldeamiento y el role-playing no solo facilita la emergencia de nuevas perspectivas, sino que habilita una comprensión más compleja y compartida de los casos clínicos, propiciando una intervención más coherente y ajustada a las necesidades del paciente. Así, el psicodrama, en su función pedagógica, se presenta como un recurso potente para el fortalecimiento de los equipos interdisciplinarios, promoviendo un ejercicio profesional más reflexivo, colaborativo y ético.

El planteamiento de esta propuesta, fue a raíz del intento de escenificar como el psicólogo enfrentaría la situación, y justamente, nos surgió la inquietud cuando caímos en consciencia de que el papel del psiquiatra estaba elaborado desde una representación social que tenemos nosotros de lo “que es un psiquiatra”. A lo que nos preguntamos, ¿qué sucedería si en escena hubiera un psiquiatra real? ¿Cuál es la representación social que ellos tienen de “qué es un psicólogo”?

Es ahí, que nos percatamos, que abrir la dramatización y permitir la entrada de otros agentes, enriquecería muchísimo el trabajo interdisciplinar, ya que, siguiendo el paradigma de la complejidad, permitiría que cada disciplina brinde su punto de vista, en un espacio controlado, sin miedo a equivocarse. Jugar con las representaciones y romper esas barreras que hacen muchas veces que los abordajes se vuelvan rígidos, limitando así la creatividad que permite el crecimiento y la construcción vincular con el otro.

Agradecimientos

Queremos agradecer el acompañamiento y enseñanza del profesor y Dr. en Psicología Damián Kaplan y la Mgter. María del Carmen Gigena, ya que nos abrieron la puerta e invitarnos a pensar críticamente el Psicodrama y sus posibilidades en el trabajo con las personas.

Referencias/Bibliografía

  • Blatner, H. (1980) Psicodrama. Cómo utilizarlo y dirigirlo. Ed. Pax-México. Librería Carlos Cesarman S. A.

     

  • Ceberio, M. (2016) Discordias y compatibilidades de una pareja terapéutica: el psicólogo y el psiquiatra. Revista Ciencias Psicológicas, 2016, 10 (1). 85-96. Recuperado de https://es.scribd.com/document/582479237/ceberio-CIENCIAS-PSICOLOGICAS-psico-y-psi quia (26 de mayo de 2025)

     

  • Cedie. Conicet. ¿Qué es un ateneo clínico? Recuperado de https://cedie.conicet.gov.ar/ateneos-clinicos/#:~:text=Un%20ateneo%20cl%C3%ADnico%20 es%20una,de%20otras%20especialidades%20y%20disciplinas. (28 de mayo de 2025)

     

  • Kaplan, D. (2022) Aproximaciones al psicodrama. Lugar Editorial.

     

  • López E, Población P. (2000) Introducción al role playing pedagógico. Desclée de Brouwer, España. (Este es el agregado del que te hablo más arriba)

     

  • Moreno, J.L. (2003) El Psicodrama: terapia de acción y principios de su práctica. Ed. LUMEN-HORMÉ.

     

  • Moscovici, S. (1979) El psicoanálisis, su imagen y su público. Ed. Huemul. recuperado de https://taniars.wordpress.com/wp-content/uploads/2008/02/moscovici-el-psicoanalisis-su-ima gen-y-su-publico.pdf (22 de mayo de 2025)

     

  • Torres Godoy, P. (2003) Psicodrama y dramaterapia: sus posibilidades para la supervisión de clínicos y terapeutas. Revista Psiquiatría y salud mental, XX (4), 216-222. Recuperado de

     

  • https://schilesaludmental.cl/web/wp-content/uploads/2022/11/03-4-007-Psicodrama-y-Drama terapia-Sus-posibilidades-para-la-supervision-de-clinicos-y-terapeutas..pdf (29 de mayo de 2025)

     

  • Zuretti, M. (1995) El hombre en los grupos. Ed. Lumen

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