La hoja de psicodrama nº 80

Carta de Presidencia 80

Una evolución grupal, de 28 años de trayectoria, hacia un nuevo futuro de los posibles

Para este nuevo número de La Hoja de Psicodrama, revista de la AEP (Asociación española de Psicodrama), me pregunto por qué decir en este espacio, que siendo auténtico tenga algún significado para mí como persona, habitada por la AEP (y en la que habito, y en la que tengo el honor de estar en el rol de presidencia en este momento actual), y que me transmita algún sentido, en el que también posiblemente se entremezclen lo personal y lo grupal. Soy una socia, la número 26, con una larga permanencia en esta asociación desde 1992, (antes también participé en algunos congresos, en donde me quedé fascinada), y esta historia me trae algunas memorias, en las que me sitúo en este momento, para reunir, atrapar y seleccionar algunas ideas, sensaciones y deseos, en estas líneas que estoy escribiendo, para confeccionar esta carta, que formará parte de esta interesante y completa Hoja de Psicodrama que seguramente ahora comienzas a leer. Una mirada diacrónica (desde mi punto de vista), utilizando la cronología como hilo central, sobre la experiencia asociativa de este grupo AEP en crecimiento, que a su vez forma parte de otros grupos de pertenencia e identidad compartida, como el FIP (Foro Iberoamericano de Psicodrama). Quiero reflexionar sobre lo que este momento puede significar, para mí, para la AEP, y para el FIP.

Para empezar, me aparecen recuerdos aleatorios de escenas colectivas, algunos de ellos impactantes para mí, como cuando Grete Leutz habló en Santiago de Compostela (1990) sobre la muerte de Moreno, entre la realidad y la leyenda, explicando cómo una alondra blanca comenzó a volar con su últimos suspiro, mientras estaba acompañado por un reducido número de personas, entre las que se encontraba ella; aquella grandiosa apertura artística multicultural, en A Coruña (2007), en los jardines de Méndez Núñez; la reunión íntima del grupo AEP en una profunda crisis colectiva que atravesamos, en Sigüenza (2002); la conferencia inaugural de Anne Ancelin Schutzenberger en Salamanca (2003), en la que habló de la transmisión transgeneracional del trauma, y la llegada de Roberto de Inocencio acompañándola hasta el lugar físico, con escaleras, sin rampa de acceso en aquella época (en la que no se cuidaba la accesibilidad); aquel psicodrama público en Granada (2008), cantando ¡Ay Mariluz…!, con Mario Buchbinder; aquella interesante mesa redonda, en León (2021), cuando Pablo Población señalaba el carácter transgresor del Psicodrama (en su comunicación “Caminos de transgresión”), junto con las otras magníficas comunicaciones de aquella mesa (el 4º universo, nombrado por Natacha, y el tele y la mente relacional, traído por Marisol); y muchas más escenas, que surgen cuando pongo atención en mi asociación con las anteriores escenas.

Pero me detengo un poco más en Salamanca, en 1997, en el Edificio histórico de la Universidad civil, en ese magnífico claustro, por el que caminaban prestigiosos psicodramatistas tanto de aquí como llegados de muy lejos, en un ambiente bullicioso que festejaba el inicio de una gran experiencia grupal, que maternaba la AEP, a través de la mano cuidadosa de Elisa López Barberá. Una buena escena primigenia, en palabras de su coordinadora. En aquel momento, formé parte de su Comité organizador (con José Antonio Espina, Esperanza Fernández, etc), y recuerdo la motivadora llegada de tantas personas abiertas al encuentro, con curiosidad y ganas de compartir.

Yo estaba embrazada de 8 meses, y sentía que aquella gestación compartía aspectos con la preparación-gestación del congreso. Actualmente ese hijo mío tiene 28 años, tiempo cronológico transcurrido desde aquel I Congreso Iberoamericano, hasta el próximo 15 Congreso Iberoamericano de Psicodrama y 39 congreso AEP, de Tarragona en 2025.

Ya 28 años de crecimiento de una red Iberoamericana, de evolución del Psicodrama, de muchos cambios en el mundo que cada vez hacen más necesaria la puesta en práctica de la Sociatría. Trayectoria de congresos que viajaron muchos kilómetros: España, Brasil, Portugal, Argentina, México, España, Ecuador, Cuba, Argentina, Chile, Portugal, Costa Rica, Uruguay, Brasil… y de nuevo, España, próximamente.

Porque la formación, la supervisión y la investigación siguen siendo pilares fundamentales.

En estos tiempos de crisis y transformación, el Psicodrama sigue demostrando su fuerza como una herramienta terapéutica, educativa y social de enorme valor. Cada encuentro, taller, congreso compartido es una oportunidad para revitalizar nuestra práctica y profundizar en nuestra comprensión del ser humano, reforzando los lazos entre profesionales, mejorando nuestras redes de colaboración y dando visibilidad al psicodrama en diferentes ámbitos: terapéutico y clínico, educativo, social y comunitario, organizacional. Prueba de ello es que en 2024 se aprobó en la AEP, el 1º programa formativo de la AEP, para la formación como Psicodramatista en los Ámbitos Social / Educativo / Comunitario / Organizacional (300 horas). Este programa convive con el de Director Psicodramático, y con un proyecto de futuro, Psicodramatista Online en el Ámbito Social / Educativo / Comunitario /Organizacional.

Porque la formación, la supervisión y la investigación siguen siendo pilares fundamentales de nuestra labor como psicodramatistas, y estamos comprometidos a seguir ofreciendo espacios donde estas áreas puedan seguir desarrollarse plenamente.

En estos tiempos de crisis el Psicodrama sigue demostrando su fuerza como una herramienta terapéutica, educativa y social.

Pues bien, queriendo conocer alguna significación relacionada con los 28 años, encontré la visión de la antroposofía (filosofía de Rudolf Steiner, 1924, “Relaciones Kármicas: Estudios Esotéricos” ), que describe los septenios (de 0-7, de 7-14, de 14-21, de 21-28). En los 28 señala como aspectos destacados la sensibilidad, el autodominio y la autoafirmación creativa. Sería el “la edad de cruce del umbral”, en donde desaparecen las influencias de los astros (según la Astrología), y es cuando el ser debe utilizar todos sus recursos internos, renovándose a si misma, desprendiéndose de las cualidades de su pasado que no están conectadas a su futuro, y que no le servirán para su futuro desarrollo. Es una gran llamada a la libertad, acompañada de una gran responsabilidad.

Y esto resuena directamente con el tema del 15 Congreso Iberoamericano y 39 congreso AEP:” Arquitectura del encuentro. Grupos que crean futuro”. Toda una declaración de intenciones para seguir creando lugares seguros, donde los grupos puedan soñar y ensayar nuevos futuros, entre todos los futuros posibles.

Desde la AEP, nos sentimos profundamente comprometidos con la construcción de este congreso, que simboliza la riqueza y diversidad del movimiento psicodramático iberoamericano. Nuestra participación activa en él es una forma de seguir consolidando el lugar del psicodrama en los contextos clínicos, educativos, sociales y comunitarios, además de reafirmar nuestro compromiso con la formación rigurosa y el trabajo ético. Con una visión Sociátrica.

El congreso no solo representa una oportunidad para el intercambio profesional, sino también un acto de resistencia creativa frente a la fragmentación del mundo. Nos reuniremos para pensar y sentir juntos, para volver a poner en el centro el cuerpo, la palabra y el vínculo. Para seguir creando escenas sanadoras, psicosociodramáticas. En tiempos donde lo humano parece diluirse, el psicodrama nos recuerda el valor del encuentro genuino y el poder de la acción compartida.

Un recuerdo afectuoso, en memoria de Gonzalo Negreira, en su danza infinita. Descanse en paz.

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