Carta de Presidencia 79
Desde la Presidencia
Después del encuentro del XXXVIII Congreso de la AEP que tuvimos en Santander en octubre, del que guardo muy grato recuerdo, y en el que el Comité organizador nos recibió y atendió como magníficos/as anfitriones, me reseteé cuando y como pude, de tantas sensaciones y emociones, para retomar mi actual rol y sus obligaciones que asumo.
En este rol, acompañé al finalizar el taller de cierre, a la coordinadora general y a la coordinadora local en la entrega del “testigo”, ya habitual, a los siguientes coordinadores generales del XXXIX congreso AEP, que a la vez será 15 Iberoamericano de Psicodrama.
Este testigo se utiliza desde hace unos años, como un símbolo adquirido en el XXXIII congreso AEP celebrado en Granada en 2018. Se entrega por parte de cada Comité organizador “saliente” al nuevo Comité “entrante”. Ya es un símbolo que reconocemos en la asociación, ya tiene su lugar, forma parte de nuestro ritual de paso o transición de un Comité al siguiente, simbolizando algo que finalizó y da paso a lo nuevo, con un sentido integrador de lo que puede movilizar esta experiencia en lo individual, en lo grupal y en lo asociativo en esta transición de equipos, roles y tareas.
Esta observación, me hizo preguntarme por los símbolos colectivos que hemos utilizado como AEP hasta este momento. Comencé a hacer una búsqueda: en mi memoria, a través de alguna conversación telefónica, y sobre todo revisando la sección de nuestra web “La revista”, en la que actualmente están incorporados los números antiguos de La Hoja de Psicodrama (desde enero-febrero de 1994, lo que me hizo revivir y reconocer la importancia y el valor del tiempo y del cuidado dedicado por la Vocal de Comunicación – Carina Sampó – en colaboración con Marisol Filgueira, al escanear estos documentos antiguos, que ahora yo pude consultar cómodamente).
Como soy una socia muy veterana, recuerdo cuando usábamos el símbolo creado por Pablo Población, que se aprobó en el año 2000, habiendo sido convocado en su diseño en 1999 (La Hoja nº 29). Es una dibujo lineal y sencillo de unas figuras que se toman de las manos, dentro de un círculo, representando el encuentro (puede verse la imagen). Gracias Elisa por tu colaboración.

En el primer número en el que aparece (1º trimestre del año 2003) está situado al final de la publicación. Tiempo después va ganando protagonismo, y aparece como “marca de agua” en la 2ª página, hasta colocarse en la portada el nº 49 en (año 2004), como el logo oficial de la asociación … Anteriormente también se usó en noviembre de 2002 en Sigüenza (Guadalajara), después en el XIX congreso de Salamanca, y a partir de 2003 en las reuniones nacionales de la AEP (que ahora denominamos congresos, por razones administrativas).
Esta época a la que me refiero en relación al primer logo de la asociación trajo profundos cambios (organizativos, estructurales, relacionales, estatutarios, etc.), y supuso una importante crisis que se exploró grupalmente en la reunión de la AEP de Sigüenza (2002), con la intervención de Jorge Burmeister. En la revista nº 41 (1º trimestre de 2003 ), el Presidente refiere en su editorial la “nueva etapa de La Hoja de Psicodrama”, que se correspondía con una nueva etapa asociativa. Durante un tiempo después, se seguiría hablando del “espíritu de Sigüenza”, como aquella actitud de transformación individual y grupal, necesaria para la supervivencia de la AEP. Recomiendo ver los números publicados referidos a aquellos años, en los que se promovieron muchos cambios en la AEP.
Posteriormente, con las modificaciones sucesivas de nuestra nueva web, que pretendían mejorar nuestra imagen pública, la Vocal de prensa (Pilar Arconada) promovió la adquisición de un nuevo logo (que realizó un diseñador gráfico), y se incorporó la actual imagen, que refleja una maraña que se desenreda y da lugar a una flor, a algo bello (un simbolismo fácil de explicar). En la asamblea de junio de 2007 se aprobó su incorporación. Sigue vigente su uso actualmente.
Años después, en la clausura del XXXIII congreso AEP de Granada en 2018, promovido por Natacha Navarro, se incorporó un nuevo objeto, que se entrega en el traspaso del rol del Comité organizador saliente al entrante, como un testigo material y metafórico que da continuidad a la colaboración consecutiva de unos y otros equipos en nuestra vida asociativa.

Como al comenzar a escribir este texto quise conocer su origen, empecé buscando sin éxito alguna explicación con Google (gesto muy frecuente actualmente, en la búsqueda de respuestas…). Después recurrí a preguntar a algunas personas que los utilizan, como símbolos de sus centros de Psicodrama (gracias, Natacha, Rafael), y también escribí algunos emails. Sí tuve suerte en mi búsqueda, y recibí algunas respuestas suficientemente satisfactorias.
Sergio Guimaraes, me aportó mucha información, lo que le agradezco sinceramente. Citó un libro de Zerka Moreno «To Dream Again – A Memoir” (el texto está en las páginas 504-505, publicado en 2012 por Mental Health Resources, Catskill, New York). Me explicó que: “la idea de Moreno del significativo ‘Encuentro’ está simbolizada en su diseño, que ha sido aceptado de forma global en la comunidad internacional de Psicodrama. Moreno publicó varios de sus libros alemanes de forma anónima, pero todos bajo el título general Einladung zu Einer Begegnung. La publicación de 1914 describía que no bastaba con leer un libro, sino que el lector debía encontrarse físicamente con el autor, para establecer una relación antes de hablar sobre el libro. A falta de un encuentro cara a cara, el lector debía tratar el libro como un medio para encontrarse con la psique del autor. El símbolo del encuentro se colocó primero verticalmente, y luego se convirtió en horizontal. Moreno también ideó un ‘Saludo del Encuentro’ en Viena. Consiste en levantar los brazos por encima de la cabeza, cruzando las muñecas. Así, el grupo de sus seguidores podía reconocerse en las calles. Lo he presentado a grupos en varios países para que sepan instantáneamente con quién conectarse, donde sea que se encuentren. Este símbolo también muestra un espacio en el centro; esa es la zona del encuentro, el ‘espacio intermedio’. A veces me pregunto si se inspiró en el símbolo del pez con el que los primeros cristianos se saludaban en silencio. Sin embargo, el saludo de encuentro se realiza en acción, con el cuerpo. Cuando se presenta en grupos y pregunto cómo se sienten las personas, las respuestas varían: algunas personas se sienten desprotegidas y vulnerables, otras se sienten ampliadas y también abiertas, pero no amenazadas y atentas a lo que está entre medio”.” El símbolo también representa la comprensión de Moreno de lo que él describió como universos paralelos, el primero y el segundo universo. El primer universo no tiene forma; es de donde venimos y a donde regresaremos. El segundo universo es tiempo, espacio, lugar, forma. La intersección de los dos es donde el método psicodramático puede traer un protagonista. Es allí donde la energía informe de la espontaneidad-creatividad se encuentra en el cuerpo, en la psique, expresada como creatividad. Esto es similar a lo que los psíquicos cuánticos describen como el campo unificado “.
Otra persona, Deniz Altanay, me aportó también más información, muy amablemente: “Hasta donde yo sé, el símbolo del psicodrama (dos semicírculos que se entrecruzan) es una figura significativa que representa sus elementos centrales y la filosofía del psicodrama. Generalmente se relaciona con la unidad y representa el primer universo y el segundo universo. Existen algunos documentos sobre las fuentes de este símbolo. También podemos decir que representa:
- Integridad personal y armonía espiritual (la figura en el símbolo representa la armonía interior de una persona y la búsqueda del equilibrio)
- autoexpresión y experiencia: la ubicación central de la figura significa que el psicodrama apoya el proceso de expresión de los roles y la identidad de uno.
- conexión e interacción: el símbolo también refleja las interacciones sociales dentro del grupo y la conexión con la comunidad.
- creatividad y sanación: el concepto de espontaneidad creativa de Moreno está incrustado en el símbolo del psicodrama.
- equilibrio entre el yo y la sociedad: la figura del símbolo del psicodrama también representa la necesidad de que los individuos equilibren su existencia interior con sus roles sociales.
Por lo tanto, este símbolo del psicodrama encarna la integridad personal, la expresión creativa, la conexión social y la exploración interior, y encapsula el propósito y la función del psicodrama a través del lenguaje visual”.
Pues bien, esta descripción se la ofrezco especialmente a todas las/los socias y socios que se han incorporado en estos últimos años a la AEP (entradas que se mantienen al alza -este año han sido 12 personas-), que ya tiene una historia de 40 años, como una línea del tiempo, una aproximación a la representación gráfica de una secuencia cronológica de algunos eventos de nuestra comunidad, que forman parte de un proceso de crecimiento y desarrollo asociativo colectivo, en el que estamos inmersos/as.
Queremos teneros presentes, abriendo el espacio para que nuestras dinámicas aprendidas se flexibilicen y os faciliten la integración a las personas nuevas, porque todos y todas somos necesarios/as en esta creación asociativa colectiva.
Os esperamos en la próxima Asamblea extraordinaria online, el día 17 de diciembre, para votar la renovación de la Vocalía de Formación. Junto con el Comité de Formación, están haciendo una labor muy importante (con reuniones periódicas desde hace varios meses), tanto en la revisión y actualización del programa de formación en Psicodrama en la adquisición de la competencia como “Director Psicodramático (Psicoterapeuta de grupo)”, así como también en el diseño de un nuevo programa formativo como “Psicodramatista en ámbitos social,educativo, comunitario, organizacional”, y en una nueva propuesta como “Psicodramatista online en ámbitos social, educativo, comunitario, organizacional”. Se votarán también estas propuestas.
Por lo demás, quiero destacar el buen ritmo que lleva el proceso de organización del XXXIX congreso AEP y 15 congreso Iberoamericano de Psicodrama de 2025 (así como el respaldo recibido en la anterior asamblea ordinaria, a la propuesta de XL congreso, a celebrarse en Estella – Navarra – en 2026). Pero no nos confiemos…es importante presentar ya propuestas de trabajo, así como inscribirse para facilitar el intenso y continuado trabajo de la organización.
Os animamos también a participar en la ruta formativa sobre “Cómo investigar en Psicodrama” (sesiones de diciembre, febrero y abril de 2025), en los grupos de encuentro online (se realizará un nuevo grupo en enero de 2025), y en los grupos de co-construcción colaborativos que ya funcionan con anterioridad, o que se pueden crear (atendiendo a la vuestra demanda e implicación, que estamos abiertos a recoger y desarrollar desde la Junta directiva).
Finalizo recordando la definición del símbolo del psicodrama ofrecida por Deniz Altanay, deseando que nos siga inspirando a encarnar la integridad personal, la armonía espiritual, la expresión creativa, la conexión social y la exploración interior, encapsulando el propósito y la función del psicodrama con este objeto, que nos recuerde el sentido y el valor del encuentro.
